jueves, 27 de agosto de 2020

Granola casera




"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" dice la canción de Rubén Blades y eso fue lo que me pasó en septiembre del año pasado...que me dio una sorpresa maravillosa.
Me dan de un día para otro como destino de trabajo Sevilla, así que ese 17 de septiembre de 2019  en el que yo no paraba de llorar por irme tan lejos de mi familia, me aparece una señora contractura en la espalda como consecuencia de la tensión, así que nada más poner un pie en Sevilla, antes de ir a cenar, voy a la farmacia y me compro un relajante muscular que me deja grogui. Cuando voy andando por la calle oscura, de repente, creo que estoy teniendo una  alucinación... y es que me parece ver a mi amigo Jose tristemente fallecido. Tengo un impulso y me voy detrás de ELLA (sí de ella) gritando Joseee, Joseeee hasta que la chica se vuelve, nos quedamos mirando y al reconocernos nos abrazamos llorando directamente sin mediar palabra (sólo nos habíamos visto en el funeral de su hermano) y esa fue mi sorpresa, que ese día mi AMISTAD con Mª Ángeles comenzó su andadura. Y es que la vida me quitó disfrutar de él, pero ¿sabes? disfrutar de ella es la "repera", porque tiene miles de cosas en común con su hermano como la inteligencia, el saber estar, la humildad, la sensatez, la bondad, la empatía, la dulzura...pero si a eso le sumas que podemos hablar de cómo ser una mamá trabajadora, de moda, de bolsos, de eyeliner, de celulitis, de chicos guapos jejeje, pues eso, ¿es o no un regalo directo desde el cielo?
Ahhh y como regalo colateral, en el pack de Mª Ángeles venían Jesús y Lara, un hombre encantador y un amor de personita. 
Pues como Mª Ängeles es una chica deportista a la que le gusta cuidar de su alimentación, no se me ha ocurrido mejor receta que ésta...una receta saludable y riquísima que si la haces en casa, vas a flipar de la diferencia que hay con las comerciales y se va a convertir en tu nuevo vicio ( a lo mejor no es muy saludable la forma en la que me la como yo apuñados jejeje pero ¡me encanta!).




INGREDIENTES:

  • 200 gr de avena
  • 50 gr de semillas de calabaza
  • 50 gr de pipas de girasol (no fritas)
  • 5 cucharadas de semillas de lino
  • 3 cucharadas de semillas de sésamo
  • 150 gr de arándanos secos
  • 150 gr de chocolate en trocitos
  • 70 gr de azúcar morena
  • 65 ml de aceite de coco, de girasol u oliva suave
  • 1 chorrito de vainilla
  • 75 ml de miel
  • 75 ml de sirope de agave o jarabe de arce
  • 3 cucharadas de agua caliente
Precalentamos el horno a 180ºC y extendemos todas las semillas en la bandeja del horno (las podéis disponer como en la fotografía) y las llevamos al horno unos 8 minutos con cuidado de que no se tuesten demasiado.
En un bol mezclamos el azúcar, el aceite, la miel, el sirope, la vainilla y el agua caliente. Sacamos nuestras semillas del horno y las mezclamos bien con el liquido del bol.
De nuevo metemos las semillas ya bañadas en el horno durante unos 20 minutos aproximadamente, no quitándole el ojo porque se queman con facilidad (depende mucho de cómo caliente cada horno).
Cuando saquemos las semillas del horno las refrigeramos durante unas 2 horas y al sacarla las romperemos en trocitos para finalmente añadirle los arándanos y el chocolate. 
Ya está lista para guardar en un bote y a ver si eres capaz de que te dure y no comértela a puñados, jajaja.
También le podemos poner otras frutas deshidratadas como coco, piña, pera, pasas, orejones, etc y está muy rico con el yogur, la leche, un buen helado, y por si no te ha quedado claro...a puñadooooooos jajajaj. 



domingo, 5 de julio de 2020

Tarta de Queso (estilo La Viña)


Cuando una recibe un correo de un usuario de su antiguo trabajo  con un asunto que reza "Saludos a mi orientadora laboral favorita"  no puede estar nada más que feliz y orgullosa. Pero claro, no cualquier usuario escribe un correo así y una se siente tan aaaaaaaancha y goooooooorda que no cabe en sí de orgullo; sólo un chico tan inteligente, tan amable y educado, tan respetuoso, tan humilde y tan perspicaz, se puede ganar el título de usuario favorito entre cientos de personas que vienen a tu puesto de trabajo a que los ayudes a buscar empleo. Y es que él me dice en el correo, que da gusto leer mis entradas porque transmito buenos sentimientos y afecto ilimitado por mis seres queridos, y es que esa es la esencia del blog, eso es lo que me encanta de tenerlo,que me permite recopilar mis recetas preferidas, me permite hacer fotos "medianamente monas" y sobre todo me permite escribir sobre mis experiencias y sentimientos hacia la gente que quiero, y es que voy a chulear un poco, pero tengo la suerte de estar rodeada de muy buena gente, como tú mi "Puebli", que espero que con ésta entrada además de animarte a hacer una tarta que dicen que está deliciosa, y que es de ésas que a ti te gustan  facilita y resultona, sientas que te dedico una entrada en mi blog porque has sido y serás muy importante para mí.
Un abrazo "achuchado" C.M.P.S. , mi usuario favorito.



INGREDIENTES:

  • 250 gr queso crema de untar (no light)
  • 320 gr de queso mascarpone (también puedes usar toda la cantidad de queso de untar)
  • 4 huevos L
  • 220 gr de azúcar blanca
  • 280 ml de nata para montar mínimo 35% de grasa
  • 1 cucharada de harina de maíz o de trigo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Mermelada para decorar (la mía es casera de Papaya, que tiene un ligero sabor a queso)


Vamos al lío y es tan fácil como poner todos los ingredientes en un bol y batir bien hasta que quede todo bien integrado. Ponemos a calentar el horno a 200ºC arriba y abajo. Forramos un molde de 18 cm (para que nos salga altita, si lo pones en otro molde, pues sale más baja) con papel de hornear(yo unto las paredes con un poco de mantequilla para que se quede bien pegado el papel) y vertemos nuestra mezcla. 
Introducimos en el horno poniendo ahora a hornear solo por la parte de abajo durante unos 45 minutos (recuerda que los tiempos dependen mucho de los hornos). 
Una vez que la vemos cuajada, apagamos el horno y la dejamos dentro hasta que se termine de atemperar con la puerta abierta. 
Por último la metemos en la nevera con el molde y no la desmoldamos hasta que no esté fría. Ya sabes que las tartas de queso suelen estar más ricas de un día para otro. 
Y así de sencilla, ahora sólo te toca decorarla, puedes poner mermelada de papaya como la mía,  de fresas, de higos,  nata montada... tomar sola.

La receta está un pelín adaptada de la del blog de Tía Alia que tiene unas recetas alucinantes. 




sábado, 16 de mayo de 2020

Huesitos




Una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, ha sido aprender Lengua de Signos. Para mi la LSE es parte de mi vida, gracias a ella tengo un trabajo que me apasiona y gracias a ella tengo amigos y amigas que considero mi familia.
Además de tener unos profes magníficos, Loli y Joaquín, el compañerismo que se forjó en ese curso fue especial...y cuando después de 5 meses el curso finalizó, me había enamorado de la Lengua de Signos, y había hecho unas amigas que estaba segura que iban a ser tan especiales como el curso, Vanesa, Yolanda, y Araceli.
Araceli y yo además, tuvimos la oportunidad de trabajar juntas en ASOAL (Asociación Provincial de Personas Sordas de Almería). Trabajar con ella fue fantástico, porque es de las personas más trabajadoras, resolutivas, constantes y eficientes que conozco, de verdad que quien la tiene de compañera es afortunado/a. Y además si le unes que es inteligente, super culta, divertida, cariñosa, amigable, sensible y empática, la hacen ser la amiga que todo el mundo desea tener a su lado. 
Por eso, aunque ya han pasado 15 años desde que somos amigas, y cada una tomó caminos paralelos pero diferentes en el trabajo y no nos vemos muy a menudo, la quiero como el primer día y sé que ella a mi también, y con lo trabajadora, positiva y constante que es, sé que cualquier piedra que se ponga en su camino, la va a coger y la va a pintar de colores para hacerse un pisapapeles. ¡Amiga, te quiero mucho!
¡Ah! y como no hay nadie perfecto..."Araceli, aunque la cocina no es lo tuyo...ésta receta seguro que la bordas".



INGREDIENTES:

  • 1 paquete de galletas para helados (20 unidades)
  • 200 gr de Nutella o la crema de avellanas que más os guste
  • 300 gr de chocolate con leche para postres
  • 1 chorrito de aceite de girasol o coco


Untar cada una de las galletas con la Nutella hasta formar un bloque de 5 capas. Tendremos por tanto 4 galletas grandes. Las llevamos 2 o 3 horas al frigorífico o 30 minutos al congelador para que la crema endurezca.
Pasado este tiempo, cortamos nuestras galletas en 3 trozos para dejarlas del tamaño de los Huesitos. 
En un bol ponemos los 300 gr de chocolate con un chorrito de aceite de giradol o de coco y lo llevamos al microondas calentando de 20 en 20 segundos hasta que se funda por completo. Removemos bien, y bañamos nuestras galletas en el chocolate. 
Así de fácil es hacer Huesitos caseros. Ya solo nos falta regrigerarlas hasta que el chocolate solidifique y estarán listos para comer.

La receta es del libro de Sandra Mangas La Receta de la Felicidad, el que veis en la imagen y que Araceli le regaló a una de mis hijas en un cumpleaños. 




viernes, 1 de mayo de 2020

Tortitas


Cuando me mudé con mis padres a Almería desde Melilla, en plena adolescencia, sólo puedo deciros que lloré mucho porque me habían separado de mis amigas, que me dió por hacer tortitas y que pensaba que no iba a hacer amigas nuevas, y entonces...aparecieron ellas.
Las "Tomates Verdes Fritos" se conocían desde los 3 años, eran amigas inseparables (a esas edades las amigas son hasta más importante que la familia para una misma jejeje), pero no dudaron , no tardaron en hacernos un hueco en su pandilla a Gloria (la otra nueva) y a mi.
Han pasado 31 años y puedo decir, que estoy super orgullosa y feliz de ser una "Tomate Verde Frita". Me emocino cada vez que recuerdo cómo Gloria (que nos empeñamos en que seríamos familia algún día y me ha dado unos sobrinos que tienen los ojos igualitos a los míos jejeje) venía a buscarme a mi casa para "obligarme" a salir, cómo empezamos a quedar con las otras Tomates en el Parrilla Pasaje, más tarde en el Pedra, en el Sube y Baja...y cómo compartimos ropa, planchas del pelo, maquillaje, confidencias, secretos de chicos y hasta alguna que otra borracherilla jajaja. 
Nos cuesta vernos lo más grande... porque cómo es lógico cada una hizo nuevas amistades. Quedamos en tal fecha y a tal hora y..."yo no puedo","yo por la mañana", "yo por la tarde", "yo por la noche" peeeeeero, que sensación tan increíble es saber que están, para todo, estamos.
Y ahora en la cuerentena, no falta ninguna a nuestra cita los viernes por la noche para contarnos confidencias, problemillas, recordar anécdotas, en definitiva para recordarnos cuánto nos queremos.
Carmen Moreno, Carmen Tristán, Carolina, Cristina, Gloria, María, Natalia, Silvia, Susana y yo somos las "Tomates Verdes Fritos" porque como en la peli...nuestra amistad puede con todo. ¡Os quiero amigas!


INGREDIENTES:

  • 200 ml de leche entera
  • 50 gr de mantequilla
  • 30 gr de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 150 gr de harina normal
  • 10 gr de levadura tipo Royal
  • 1 chorrito de esencia de vainilla (opcional)
  • 2 huevos 
  • Aceite o mantequilla para la sartén

Vertemos todos los ingredientes a temperatura ambiente (a poder ser) en un recipiente y batimos a velocidad media hasta que esté todo bien integrado. 
Cogemos una sartén más bien pequeña, o del tamaño que queramos hacer nuestras tortitas y pincelamos con aceite o matequilla. Cuando esté caliente lo ponemos a fuego medio y con un cacito echamos nuestra mezcla. Para saber que  ya tenemos que darle la vuelta, nos fijamos en que comienzan a aparecer burbujitas en nuestra masa. La doramos por el otro lado y ya las tenemos listas.
Podéis poner por encima Nutella, mermelada, miel, siropes, frutas, frutos secos o ...tomarlas tal cual. 

"Tomates Verdes Fritos", sé que lo vuestro no es la cocina (excepto las Carmenes que son muy cocinicas y muy fans de mi blog) pero...ésta receta está chupada y me la debéis jejeje.









viernes, 24 de abril de 2020

Bixcocho de zanahorias



¿Exíste el amor a primera vista? pues yo estoy convencida de que sí. Claro, que hay muchas formas de sentir amor, no estoy hablando del amor a primera vista de pareja y que se convierta en un amor para toda la vida, no, sino de la atracción o el "felling" que en ocasiones sentimos hacia alguien o hacia alguna cosa.
Y así fue mi amor a primera vista hacia mi compañera y ahora amiga Inma, fue conocerla y sentir..."me gusta y estoy segura de que seremos amigas". Hace poquito que nos conocemos, hemos intimado, nos hemos hecho compañía, hemos hecho una pandilla  y hemos disfrutado juntas, así que coincidiendo que hoy es su cumpleaños, pues aquí en mi blog (donde sabes que tanto me gusta "desnudarme") te deseo la mayor felicidad del mundo hoy y siempre y espero que nuestra amistad nos haga vivir momentos preciosos. Y respecto a la pandilla...pues lo mismo, "Las Lomo en Manteca" (nuestro apodo es por habernos conocido en Vejer de la Frontera y ser el producto más típico de alli, jejeje) fue amor a primera vista, Irene, Laura "grande" y Laura "chica", ellas junto con Inma y conmigo nos hicimos la vida muuuuuy agradable en Vejer, dónde estábamos solas por trabajo. Nos hemos escuchado, nos hemos animado, hemos descubierto rincones preciosos juntas, hemos disfrutado de atardeceres en el Palmar increibles, hemos reído una jartá, hemos bebido vino a la naranja lo mismo (jejeje), y en definitiva, hemos hecho una amitad preciosa que a día de hoy, hasta en el confinamiento que vivimos, somos un gran apoyo las unas para las otras. ¡"Lomos en Manteca"...que bien haberos conocido!
Y siguiendo con el amor a primera vista...esto es lo que sentí yo hace años por éste bizcocho cuando lo hice y lo que siento cada vez que lo hago. Es un bizchocho con mucho sabor, muy jugoso y os prometo que os va a sorprender y sentiréis amor a primera vista por un dulce, jejeje.


INGREDIENTES:


  • 3 huevos
  • 180 gr de azúcar blanca
  • 100 gr de azúcar moreno
  • 270 gr de zanahorias ralladas o picadas 
  • 240 gr de harina normal
  • 200 gr de aceite de girasol u oliva suave
  • 10 gr de levadura química (tipo Royal)
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de genjibre en polvo (opcional)
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de sal
  • 100 gr de nueces de california o pecanas en trocitos


Primero precalentamos el horno a 180ºC. Rallamos o picamos las zanahorias muy finitas. Por otro lado, tamizamos la harina con la levadura, las especias y la sal (la pasamos por un colador para evitar grumos) y la reservamos.
Mezclamos los huevos, el aceite y la zanahoria y le añadimos los dos azúcares hasta que quede todo bien integrado. Le vamos echando la mezcla de harina poco a poco y batimos de forma suave. Enharinamos las nueces sacudiendo el exceso de harina, y las agregamos a la masa, envolviéndola con cuidado para que queden bien repartidas. Engrasamos un molde de unos 27 cm (yo en ésta ocasión usé uno deshechable alargado de plumcake) ya sabes, un poco de matequilla y de harina para que no se pegue, y horneamos a media altura sobre unos 45 minutos. Pinchamos como siempre para comprobrar que está hecho con un palillo, y si sale limpio, es que está pefecto. 
Como digo, es un bizcocho muy intenso de sabor, y muy jugoso, pero tambien es compacto, por lo que si ves que no lo vas a consumir por completo, no dudes en congelarlo. Lo haces porciones y envuelves bien. Cuando quieras comerlo, solo hace falta sacarlo a temperatura ambiente un poquito antes. 
Y si le echáis chocolate por encima...ummmm ya está para morirse de rico. 



viernes, 10 de abril de 2020

Barriguitas de vieja o Papaviejos


Pues ya hemos llegado al primer Viernes Santo de nuestras vidas...sí, como lo estás leyendo, el primero de nuestras vidas viviéndolo desde casa, porque seguimos en cuarentena por el COVID-19, así que entre las cosas que estamos haciendo de forma diferente, una de ellas ha sido elaborar ésta receta con mis amigas, las "Chicas ASOAL". Un grupo de amigas unidas por la Asociación Provincial de Personas Sordas de Almería, y que tras el paso de los años...que algunas hace mil que pasaron por allí (no hace falta decir nombres jejejej) siguen disfrutando de ratos increíbles juntas. Y uno de los últimos ha sido quedarnos en nuestras casas, pero juntas y... la diversión y el buen rato estaban asegurados.
¿Quién si no iba organizar la reunión (reposteril)? pues Bety, esa amiga con la que todo el mundo puede contar y que además es sosegada, organizada y disciplinada; la presencia de Mirella, fundamental, pues ella era quién nos instruía en la receta... porque cocinera como Mirella, no la conozco, lo mismo te hace un trampantojo, que una espuma de erizo que un postre tradicional; y para supervisar que se cumplían las normas de higiene y salud...allí estaba ella, Alicia, la que si tu ojo no ve, el de ella ve lo tuyo y el del vecino, vamos, que teníamos todas las campanas extractoras como los chorros del oro jejeje. Al ratillo de empezar llegó Loli, que claro, le perdonamos eso y que se tirara 10 minutos para conectar el audio porque luego es la que le saca punta a todo y nos hace reír a todas da igual dónde y el momento que estemos pasando. A todo ésto allí estaba Mariloli con su levadura fresca (ella a lo suyo) que a las 2 horas de terminar la receta, fue cuando nos enseñó el resultado, (lo que nos pudimos reir), no como Angelines que con su dulzura innata y su saber estar hizo unas barriguitas preciosas, y qué decir de Mª Mar, pues que preguntó 40 veces qué se le echaba, que pararamos porque íbamos muy rápido, (abre y calienta unas latas de pisto como nadie jejeje) y que al final no sabemos si hizo las barriguitas o tortitas de camarones. Y cuánto echamos de menos a Plácida...que seguramente estaba poniéndose a punto para la reunión (siempre va impecable  y conjuntada a todos sitios) y al final se nos caducó la sesión cuando ya estaba para entrar jejeje. Y ¿quién fue la alumna aventajadaaaa? pues yo, que se note que tengo un blog de postres, ¿no?
En definitiva, que pasamos un rato divertidísimo, que todas aprendimos a hacer un postre tradicional de Semana Santa y que aunque fui la última en llegar al grupo (y bien que me lo recuerda alguna, jejej) os siento AMIGAS ante todo y para todo. 


INGREDIENTES:

  • 1 Huevo L
  • 2 ó 3 cucharadas colmadas de azúcar (yo le puse 3)
  • 250 ml (1 vaso lleno) de leche entera
  • 1 corteza de limón
  • 1 rama de canela
  • 2 ralladuras de limón
  • 250 gr (1 vaso y 2 cucharadas más) de harina blanca normal
  • 8 gr o 1/2 sobre de levadura química (tipo Royal) 
  • Azúcar y canela en polvo para rebozar


Ponemos a infusionar la leche con la rama de canela y la corteza del limón (aunque es opcional, se lleva la leche a ebullición y se deja el cazo tapado hasta que se temple o enfríe).
En un bol, ponemos el huevo y lo batimos energicamente con el azúcar. A continuación, agregamos la ralladura de los limones y la leche y volvemos a batir. Por otro lado tamizamos (pasamos por un colador) la harina junto a la levadura y lo vamos echando sobre la mezcla líquida, removiendo con unas varillas o tenedor hasta que se nos va integrando. Se nos queda una masa líquida pero con un poco de consistencia. 
En un cazo o sartén honda ponemos aceite suave a calentar, y cuando esté bien caliente le bajamos la temperatura a la mitad. Con una cuchara grande la llenamos a la mitad y volcamos la masa sobre el aceite, las barriguitas crecerán , así que no pongas muchas al mismo tiempo. Yo fui friendo de 3 en 3. Les vamos dando vueltas para que se doren bien y las sacamos a un plato con papel absorbente.
Por último, pasamos nuestras barriguitas por la mezcla de azúcar y canela y las rebozamos bien. 
Pues nada más, que es lo recomiendo hacer, porque es un postre tradicional de la zona de Almería, muy sencillito y queda muy rico.

PD: Gracias Mirella por prestarme tu receta para mi blog, muac. 


domingo, 5 de abril de 2020

Roscos fritos





Hoy es Domingo de Ramos, oficialmente hoy comienza la Semana Santa del año 2020, porque un día como hoy Jesús entraba en Jerusalén y la multitud lo aclamó como el Mesías, agitando palmas y ramos de olivo. Pero hoy la celebración será diferente. Hoy no se puede ir a Misa, y por lo tanto hoy no podemos llevar a casa los ramos vendecidos, hoy no estrenaremos alguna prenda de ropa para ir a ver la procesión de la Borriquita...hoy nos seguiremos quedando en casa.
Pero lejos de ponernos tristes...nos metemos en la cocina a hacer algún dulce típico de éstas fechas. Los dulces siempre animan, ¿no? y si lo unimos a tradiciones...pues parece que saben mejor, porque es cómo esperar ésta fecha para poder comerlos y la espera hace que le tengamos más ganas, por lo menos a mi me pasa.
Pues en ésta ocasión os traigo unos roscos fritos con la receta de mi suegra, sí una receta de las que sí o sí he tenido que adaptar y me ha costado mucho elaborar, porque a la pregunta de ¿suegra, cuántos gramos de harina? la respuesta era..."pues tú vas echando hasta que admita, como 2 puñados gordos"...a la pregunta ¿"sue" cuántos gramos de azúcar? la respuesta era..pues según te gusten de dulzor, a mi ya sabes que no me gustan muy dulces; a la pregunta de ¿cuánta levadura? la repuesta era..."pues un puñaico"...jajaja así todo, bueno no, que lo que me quedó claro era que tenía que echarle "2 huevos" (en todos los sentidos jejeje)
Así que allá va mi receta con gramos y unidades...espero que mi suegra me dé el visto bueno. Gracias por compartir tu receta, Carmela la del Cano. 



INGREDIENTES:
Para unos 12 roscos

  • 2 Huevos XL o 3 huevos M 
  • 100 gr de azúcar o 5 cucharadas bien colmadas
  • 70ml de aceite suave o 7 cucharadas
  • 90 ml  de leche entera o 9 cucharadas
  • 2 gaseosillas El Tigre o 1 sobre de levadura tipo Royal
  • 550 gr de harina blanca normal aproximadamente
  • Raspadura de 1 limón
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo para rebozar
  • Azúcar para rebozar
  • aceite suave para freír

Ponemos en un cazo a infusionar la leche (ésto es opcional, pero a mi me gusta complicarme según mi suegra jeje) con una cáscara de limón y una rama de canela, es decir, se lleva la leche a ebullición y se deja que se enfríe. (Se puede hacer en un vaso en el microondas que es más cómodo).
En un bol ponemos los huevos y echamos  el azúcar batiendo bien para que se integre, puede ser con un tenedor o unas varillas. Después echamos la leche, el aceite, las gaseosillas y una cucharadita de canela en polvo, y removemos bien. Por otro lado mezclamos la harina con la levadura (si no tenemos gaseosillas) y la vamos echando removiendo hasta que la masa se vaya ligando. Tiene que quedar una masa un poco pegajosa, porque si no, luego los roscos quedan duros. 
Pasamos nuestra masa a una encimera limpia en la que untamos un poco de aceite al igual que en nuestras manos. La amasamos hasta que veamos que se ha quedado lisa, un poco, no hace falta demasiado y en un recipiente la dejamos reposar media hora tapándola con un trapo. Mientras, preparamos un bol con azúcar y canela y el aceite para freir.  
Para darle forma a nuestros roscos podemos usar varias formas, mi suegra coge una bolita de masa, hace un churrito, pega los extremos y luego le hace un corte por el medio, para que queden como dobles. Otra forma, es hacer 2 bolitas, unirlas y hacerles un agujero en medio (la que a mi me gusta) y por último estirar la masa y con un vaso y una taza de té hacer los cortes circulares (así quedan muy redondos pero un poco aplanados).
Ponemos un cazo o sartén honda con aceite suave y cuando esté caliente vamos echando nuestros roscos dándoles vueltas hasta que queden bien dorados. Los pasamos a un plato con papel absorbente y a continuación los rebozamos por una mezcla de azúcar y canela.

Y ya están listos, que mejor manera que pasar un Domingo de Ramos en casa, ¿verdad? 



miércoles, 18 de marzo de 2020

Mikados negros y blancos



Esta receta es una receta hecha más que nunca para los peques de la casa, y es que la situación tan de película que estamos viviendo por el dichoso coronavirus, nos ha obligado como bien sabéis a quedarnos en casa. Ya en la entrada anterior reflexioné un poco sobre ésta situación, sobre lo positivo que debemos sacar de éste tiempo, pero la realidad es que el estar confinado en casa....no es nada fácil, y los peques tan acostumbrados a tener miles de actividades, de repente se ven sin un plan, sin su rutina diaria...y aunque afortunadamente la mayoría no siente miedo (bendita inocencia) , sí que se aburren con facilidad. 

Por ello, éstos mikados son perfectos, son como hacer una manualidad comestible ya que con la masa la trabajaremos como si fuese plastilina y después darle el baño con el chocolate es super divertido. Así que anotad bien y poneos manos a la obra...que el buen rato está asegurado y además están riquísimos.

INGREDIENTES:

  • 200 gr de harina normal
  • 40 ml de aceite de oliva suave
  • 35 gr de azúcar
  • 75 ml de agua
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 tableta de chocolate con leche postres
  • 1/2 tableta de chocolate blanco postres
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • Aceite de girasol

Mezclamos la harina con la sal. A continuación añadimos el aceite, el agua, el azúcar, la vainilla (si le echamos) y removemos bien. En el mismo bol  integramos y pasamos a la encimera para amasar durante unos 3 a 5 minutos y formamos una bola.
Precalentamos el horno a 180ºC. Cogemos pequeñas porciones de masa y la vamos estirando (haciendo churritos como con la plastilina) haciéndola rodar,  intentando hacerlos lo más finos posible. Los disponemos en la bandeja del horno sobre papel y horneamos durante 15 minutos, o hasta que los veas doraditos. Después calentaremos el chocolate, poniéndolo en un bol con un chorrito de aceite de girasol y lo metemos en el microondas de 20 en 20 segundos hasta que se derrita. Mojaremos los palitos y los dispondremos sobre papel de horno para después refrigerarlos y que endurezca el chocolate. 
Y ya los tenemos listos, son divertidos de hacer y están muy ricos. 

Ánimo con la situación , que aunque es dura, por el desconocimiento, por la privacidad de relaciones sociales, familiares, por la prohibición de salir de casa, por ver cómo están muriendo personas a nuestro alrededor, ...debemos ser responsables y estamos demostrando que somos solidarios y pasará, saldremos de ésta y valoraremos todo aún más. Y pensad con cariño y admiración  en nuestros mayores, pues como dice mi tita Victoria..."Yo es la primera vez que vivo una pandemia, pero viví una guerra y fue muy triste y desoladora". 

La receta original la tomo prestada de Sugar Crown...¡gracias!

viernes, 13 de marzo de 2020

Vasitos de limón con galletas



Coronavirus (COVID-19)...A partir del lunes 16 de marzo, cierran los centros educativos, los comercios, bares..., lo que significa, lo sabemos, y lo principal, que tenemos que seguir las recomendaciones de los expertos y colaborar para frenar el virus con lo que implica salir de casa sólo para lo imprescindible.
Así que aprovecho la entrada para comentar una reflexión de un psicólogo, F. Morelli, que me llegó entre los cientos de whatsapp que estamos recibiendo sobre el tema, y es que además de cumplir con las medidas para  poder frenar el contagio siendo responsables, debemos sacar el lado positivo de todo ésto. El parón que nos ha obligado a dar "el bichito" ha hecho que la contaminación esté bajando y aunque se ha disparado el uso de mascarillas, afortunadamente el aire que respiramos es mejor. Que "el bichito" no entiende de razas, sexo, o clase social y a los que nos creíamos invencibles (países super desarollados), nos ha dado un bofetón de realidad y  nos damos cuenta de lo vulnerables que somos. "El bichito" nos ha hecho que frenemos en seco (mínimo durante 15 días) y dejemos de ir corriendo de un lado para  otro desde mayores a pequeños y hayamos desterrado en éstos días de nuestro vocabulario habitual la palabra "estrés"; que acostumbrados a dejar a nuestros hijos e hijas en instituciones desde bien pequeños para que "nos los críen" ahora los tenemos en casa obligándonos a ser FAMILIA, y que aunque el bichito nos fuerce a no tener contacto físico y a guardar las distancias, nos enseña que de ésta manera ayudamos y nos preocupamos por nuestro prójimo siendo más solidarios que nunca...así que aprovechad para disfrutar de los valores que realmente nos hacen ser persona y crecer y que desgraciadamente los dejamos de lado sin ni siquiera echarlos de menos.
Por tanto, es un momento perfecto para compartir tiempo con los nuestros, y qué mejor manera que preparando un postre facilito, ¿no creéis?



INGREDIENTES:


  • 3 huevos
  • 170 gr de azúcar
  • Una pizca de sal 
  • 100 ml de zumo de limón 
  • Ralladura de un limón
  • 60 gr de mantequilla sin sal
  • Galletas Lotus o Digestive
Ponemos en un cazo los huevos batidos, el azúcar, la sal, el zumo del limón, y la ralladura, lo mezclamos con unas varillas y lo ponemos a fuego medio-alto sin parar de remover hasta que comience a espesar.
A continuación añadimos la mantequilla, y mezclamos hasta que se integre bien.
Por otro lado, trituramos las galletas y las disponemos en el fondo de los vasitos, a los que añadiremos la crema de limón. Ahora sólo queda refrigerar y tendréis un postre fresquito, dulce pero con el toque ácido del limón...vitamina C a tope para contrarestar cualquier bichito que nos invada. 


jueves, 27 de febrero de 2020

Trufas de chocolate con leche


Me apasiona el chocolate (por si no os acordáis, jejeje) y las pasiones se dejan en herencia, ¿no creéis? pues eso he hecho yo, dejarle la pasión por el chocolate a mis hijas y... ¡les flipa! Además les encanta la repostería y ésta receta es de sus favoritas porque ni siquiera necesitan de mi supervisión, así que disfrute doble, por un lado hacerlas (éstas las han hecho ellas en su totalidad) y por otro lado, comerlas (han sido buenas y les han dado unas pocas a unos muy buenos amiguitos porque... no es cuestión de compartirlas con cualquiera, jejeje).
Y dejar a los hijos herencias es de las mejores sensaciones que hay en la vida, pero no hablo de herencias materiales, sino de herencia en valores, en recuerdos, en experiencias, en sensaciones, en pasiones...en definitiva enseñarlas a VIVIR, no sólo a respirar. Y es que a veces, como es mi situación en la actualidad, se toman decisiones que implican sacrificio no sólo por mi parte, sino también por la de ellas, como trabajar en otra ciudad y verlas solo los fines de semana, pero cuánto me enseñan cuando me dicen los domingos al despedirme que no esté triste porque saben que lo hago por ellas, o cuando como el otro día que entre ambas fabricaron un disfraz casero porque yo no estaba para poder ayudarlas para la fiesta del cole...así que chicas, sólo puedo deciros, que estoy muy orgullosa de que hagáis cosas vosotras sólas, porque eso significa que estáis aprendiendo a quereros, a ser autosuficientes, a valoraros y a confiar en vosotras mismas, y además de la pasión por el chocolate, creo que es lo mejor que os puedo dejar en herencia. Carla, Aitana...qué afortunada soy de ser vuestra mamá. ¡Os quiero hasta el cielo!


INGREDIENTES: (podéis doblar los ingredientes, seguro que os entran anssias de hacer más)

  • 200 gr de chocolate con leche para postres
  • 160 ml de nata para montar
  • 40 gr de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • Un chorrito de esencia de vainilla (opcional)
  • Cacao puro en polvo o fideos de chocolate

Troceamos el chocolate y la mantequilla. Ponemos la nata en un cazo, la sal y la vainilla y removemos. La llevamos a ebullición y  cuando esté lista la retiramos del fuego y añadimos el chocolate y la mantequilla y removemos de nuevo hasta que se deshagan por completo y se integren bien. Pasamos a un bol y lo dejamos enfriar en el frigorífico hasta que se endurezca para que podemos manejar la mezcla bien para formar bolitas. Después rebozamos en el cacao o en los fideos de chocolate, las ponemos en cápsulas (opcional), las metemos en el congelador, y se acabó. Las consumimos directamente del congelador porque así están mucho más ricas. 



viernes, 24 de enero de 2020

Galletas con trocitos de chocolate

Recuerdo perfectamente cuándo fue la primera vez que comí unas galletas de la marca Chips Ahoy!,esas galletas irresistibles, crujientes por fuera, blanditas por dentro y con trocitos de chocolate que son adictivas, porque lo son (por lo menos para mi). Las Chips Ahoy! salieron al mercado por primera vez en el año 1963, pero noooooo, no soy tan mayor, no fue éste año cuando las conocí.
Tenía yo sobre 22 años, o sea corría el año 1997 y me había ido a estudiar con mi amiga Irene a su casa, y claro, ya se sabe, los estudios dan muchas ganas de picar jejeje e Irene había comprado por primera vez éstas galletitas y no paramos hasta terminar el paquete. 
Mi amiga Irene siempre anda por ahí diciendo que a ella no le gusta el dulce, que a ver si publico recetas saladas, pero no hay mejor cocinera de recetas saladas que ella. Le gusta inventar, mezclar, innovar y siempre, siempre le sale todo riquísimo, así que amiga, o te montas tu propio blog de recetas saladas o te va a tocar hacer éstas galletitas que tan buenos recuerdos me traen de nuestra juventud. Y es que Irene y yo nos queremos desde nuestros 20 años que nos conocimos, siempre discutiendo por ver quién es más alta que la otra (por supuesto que soy yo), siempre la una al lado de la otra para divertirnos, para apoyarnos, para consolarnos, para aconsejarnos...hasta nos hicimos comadres par estrechar más si cabe nuestros lazos, jejeje y aunque ya vivimos en diferentes ciudades, y no nos vemos tanto como nos gustaría, nos queremos como hermanas.
Ya lo sabes... pero me gusta decírtelo: ¡te quiero amiga!


La receta es de Sandra Mangas de su libro "Chocolate"
INGREDIENTES:
  • 200 gr de azúcar moreno o panela
  • 175 gr de mantequilla sin sal fría y en daditos
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o vainilla en pasta
  • 300 gr de harina normal 
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 1 buen puñado de chips de chocolate o chocolate picado en trocitos
Lo primero que haremos será precalentar nuestro horno por arriba y abajo a 180ºC. Cogemos un recipiente y echamos todos los ingredientes, exceptos los trocitos de chocolate. Mezclamos bien y cuando esté todo integrado echamos el chocolate y lo repartimos bien por toda la masa.
Con nuestras manos, hacemos bolitas de masa y las ponemos en una bandeja de horno que habremos forrado con papel de hornear. Las aplastamos un poco y las ponemos separaditas, porque luego se expanden un poco y no queremos que se peguen ente sí.
Las doramos en el horno sobre unos 12 a 15 minutos y las sacamos dejándolas en la bandeja durante 5 minutos, pasado éste tiempo las ponemos sobre una rejilla con cuidado de no romperlas y las dejamos enfriar. 

Es una receta perfecta para hacer con los más peques de la casa, porque las pueden hacer con sus propias manos y luego les encantará comerlas y llevarlas al cole para desayunar. 


miércoles, 1 de enero de 2020

Roscos de vino




Pues ya estamos metidos en el nuevo año, 2020..., así casi sin darnos cuenta; hace nada estabamos celebrando por todo lo alto el cambio de siglo, y hoy el cambio, es de década. Pufffff, no te das cuenta de lo mayor que eres hasta que te pillas a ti misma diciendo en voz alta frases como "madre mía como pasa el tiempo", "es que el tiempo vuela",  "hace nada yo iba a fiestas de cotillón y hoy casi no llego a las uvas" jejejeje
Y la que sabe en mi familia de cambios de décadas y cambios de siglo, es mi TITA Victoria, que acaba de cumplir 90 años. Ella sí que ha vivido...y ha vivido y vive como me gustaría vivir a mi, vive dando ejemplo (sin pretenderlo, por supuesto) a todos los que la adoramos, a los que la quieren, a los que la aprecian, a los que la respetan...como dicen mis hijas: "es que la abuelita de Málaga es imposible que tenga 90 años " . Y no me gusta ser presuntuosa, pero en éste caso me gusta presumir de ella, de su vitalidad, de su educación, de su saber estar, de su sabiduría, su basta cultura popular, su sencillez, su bondad ,sus 
valores, su amabilidad...y no terminaría nunca porque es una de las personas que más admiro en mi vida y de las que más orgullosa me siento de tener, y si a su forma de ser se une a que es un pedacito de mi padre que me dejó en herencia, sólo puedo decirte: "TITA, te quiero hasta el cielo".
Y que mejor receta que unos roscos de vino típicos de Málaga que tanto me gustan y gustaban a mi padre para hablar de ti. Porque como revela la fotografía...los Borregos con alas existen. Así que gracias a la vida por otro año más a tu lado y por si a alguien le cabe duda...¡qué orgullosa estoy de ser una Borrega!


INGREDIENTES: 
  • 500 de harina de fuerza tostada
  • 250 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 125 ml de vino dulce (en mi caso Málaga Virgen)
  • 100 gr de azúcar glas
  • ralladura de 1/2 limón
  • 30 gr de sésamo tostado
  • 1 cucharada de canela
  • azúcar glas para rebozar

Lo primero precalentamos el horno arriba y abajo a 180º C. En una sartén ponemos a fuego medio la harina para tostarla (unos 15 minutos), moviendo continuamente para que no se queme.
Cuando esté fría la tamizamos y ponemos en un bol, hacemos un hueco en el centro en el que disponemos la manteca a temperatura ambiente, la ralladura de limón, el sésamo, la canela y el vino y removemos bien hasta que se integren todos los ingredientes. Nos llevamos la masa a la superficie de trabajo (enharinada previamente para que no se pegue)  y  amasamos bien hasta obtener una masa pegajosa pero bien ligada.
Estiramos con un rodillo (echamos un poco de harina arriba en la masa para que podamos deslizar el rodillo ) y dejamos con un grosor de unos 2 cm. Con un cortapastas redondo mediano hacemos el círculo de fuera y con uno más pequeño o una boquilla hacemos el agujero interior. Los ponemos en nuestra bandeja de horno y horneamos durante unos 25 minutos, Recién sacados con cuidado los rebozamos con azúcar glas y los ponemos sobre una rejilla. Una vez fríos los volvemos a emborrizar y ya tenemos nuestros roscos de vino caseros listos para comer, de verdad que aunque parezcan trabajosos, merece la pena echar el ratito porque el sabor es muy especial. 

PD: La receta está basada en la de mi admirada Mara de @masdulcequesalado, gracias por tus fantásticas recetas, paisana. 


domingo, 15 de diciembre de 2019

Mantecados


Otro año que llega la Navidad y el anuncio con la cancioncilla de "vuelve a casa vuelve...por Navidad" y a veces unos vuelven pero otros no volverán jamás, pero lo que sí vuelve es el sentimiento de echar de menos a nuestros seres queridos que no están para celebrarlo y a veces nos da, o me da el bajoncillo pensando en cómo pasar alegre éstas fechas  si es triste que ya no estén, pero ¿sabéis? me gusta pensar que la vida es así, que algunas personas se van para siempre, y otras no se van pero desaparecen de nuestras vidas porque por algún motivo nos alejamos, pero también vienen personas nuevas a nuestras vida, bebés, amigos que se consolidan como tal o incluso amigos que vuelven a a nuestras vidas tras estar alejados, y es que así es vivir, vivir es pasar etapas, experimentar cambios, crecer y centrarte en ser feliz con lo que tienes y si no, perseguir lo que quieres hasta conseguirlo. 
Y con mis nuevos amigos voy a compartir éstos mantecados, compartir ésta Navidad y las que vengan , disfrutar el tiempo que la vida nos quiera brindar juntos...Ana, Kica, Paco y Quinto, amigos de "fiebre del sábado noche", del "blablacar del cole" de nuestros peques, de parques infantiles, de  "sólo un ratico de playa hasta...el anochecer", de "no te preocupes que yo me llevo a las niñas al cumple y las recojo",de compartir los mejores palmeritas de chocolate del mundo (las de la confitería Virgen del Carmen)...en fin, papis que empiezan por ser conocidos del cole y que se convierten en AMIGOS de vida. 
Y os dejo la receta para que la hagáis y la compartáis con amigos, con familiares o con quien os de la gana, pero sobre todo, con quien os haga feliz hacerlo. ¡Feliz Navidad!



INGREDIENTES:

  • 500 gr de harina tostada 
  • 500 gr de harina normal
  • 600 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 500 gr de azúcar glas
  • 250 gr de almendra en granillo o molida
  • Sésamo tostado


Primero tostamos 500 gr de harina en una sartén, a fuego medio y removiendo continuamente con una cucharada de madera, hasta que se ponga un poco morenita y huela a tostada y no a cruda. La dejamos enfriar y la tamizamos (colamos con un colador para que se quede suelta y sin grumos). Precalentamos nuestro horno a 200ºC.
Mezclamos bien la manteca con el azúcar y después añadimos  las dos harinas tamizadas, por último le agregamos las almendras. Amasamos la masa y aplastando contra la superficie (éste paso me encanta, es súper relajante). Guardamos unos 30 minutos en el frigorífico y a continuación extendemos echando un poco de harina en la superficie o disponiendo sobre un papel de horno,  para que no se nos pegue . En último lugar estiramos con un rodillo hasta obtener una masa de unos 2 cm de grosor, cortamos con un cortapastas redondo y espolvoreamos el sésamo o ajonjolí por encima.
Disponemos en nuestra bandeja de horno y horneamos unos 12 minutos aproximadamente con el calor arriba y abajo, o bien hasta que veáis los mantecados doraditos. 
Los ponemos sobre una rejilla , con mucho cuidado porque se deshacen con facilidad y dejamos enfriar sobre una rejilla. 
Espero que no os parezca una receta complicada porque no lo es, y si nunca habéis probado los mantecados caseros, de verdad os digo que merece la pena hacerlos, si los haces, nunca más volverás a comprarlos...éso, o buscar una nuevo/a amigo/a que los haga y matas dos pájaros de un tiro, jajaja. 

PD: La receta es de mi "maestro Toni" de la Escuela de Hostelería de Almería...gracias-