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viernes, 24 de abril de 2020

Bixcocho de zanahorias



¿Exíste el amor a primera vista? pues yo estoy convencida de que sí. Claro, que hay muchas formas de sentir amor, no estoy hablando del amor a primera vista de pareja y que se convierta en un amor para toda la vida, no, sino de la atracción o el "felling" que en ocasiones sentimos hacia alguien o hacia alguna cosa.
Y así fue mi amor a primera vista hacia mi compañera y ahora amiga Inma, fue conocerla y sentir..."me gusta y estoy segura de que seremos amigas". Hace poquito que nos conocemos, hemos intimado, nos hemos hecho compañía, hemos hecho una pandilla  y hemos disfrutado juntas, así que coincidiendo que hoy es su cumpleaños, pues aquí en mi blog (donde sabes que tanto me gusta "desnudarme") te deseo la mayor felicidad del mundo hoy y siempre y espero que nuestra amistad nos haga vivir momentos preciosos. Y respecto a la pandilla...pues lo mismo, "Las Lomo en Manteca" (nuestro apodo es por habernos conocido en Vejer de la Frontera y ser el producto más típico de alli, jejeje) fue amor a primera vista, Irene, Laura "grande" y Laura "chica", ellas junto con Inma y conmigo nos hicimos la vida muuuuuy agradable en Vejer, dónde estábamos solas por trabajo. Nos hemos escuchado, nos hemos animado, hemos descubierto rincones preciosos juntas, hemos disfrutado de atardeceres en el Palmar increibles, hemos reído una jartá, hemos bebido vino a la naranja lo mismo (jejeje), y en definitiva, hemos hecho una amitad preciosa que a día de hoy, hasta en el confinamiento que vivimos, somos un gran apoyo las unas para las otras. ¡"Lomos en Manteca"...que bien haberos conocido!
Y siguiendo con el amor a primera vista...esto es lo que sentí yo hace años por éste bizcocho cuando lo hice y lo que siento cada vez que lo hago. Es un bizchocho con mucho sabor, muy jugoso y os prometo que os va a sorprender y sentiréis amor a primera vista por un dulce, jejeje.


INGREDIENTES:


  • 3 huevos
  • 180 gr de azúcar blanca
  • 100 gr de azúcar moreno
  • 270 gr de zanahorias ralladas o picadas 
  • 240 gr de harina normal
  • 200 gr de aceite de girasol u oliva suave
  • 10 gr de levadura química (tipo Royal)
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de genjibre en polvo (opcional)
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de sal
  • 100 gr de nueces de california o pecanas en trocitos


Primero precalentamos el horno a 180ºC. Rallamos o picamos las zanahorias muy finitas. Por otro lado, tamizamos la harina con la levadura, las especias y la sal (la pasamos por un colador para evitar grumos) y la reservamos.
Mezclamos los huevos, el aceite y la zanahoria y le añadimos los dos azúcares hasta que quede todo bien integrado. Le vamos echando la mezcla de harina poco a poco y batimos de forma suave. Enharinamos las nueces sacudiendo el exceso de harina, y las agregamos a la masa, envolviéndola con cuidado para que queden bien repartidas. Engrasamos un molde de unos 27 cm (yo en ésta ocasión usé uno deshechable alargado de plumcake) ya sabes, un poco de matequilla y de harina para que no se pegue, y horneamos a media altura sobre unos 45 minutos. Pinchamos como siempre para comprobrar que está hecho con un palillo, y si sale limpio, es que está pefecto. 
Como digo, es un bizcocho muy intenso de sabor, y muy jugoso, pero tambien es compacto, por lo que si ves que no lo vas a consumir por completo, no dudes en congelarlo. Lo haces porciones y envuelves bien. Cuando quieras comerlo, solo hace falta sacarlo a temperatura ambiente un poquito antes. 
Y si le echáis chocolate por encima...ummmm ya está para morirse de rico. 



domingo, 5 de abril de 2020

Roscos fritos





Hoy es Domingo de Ramos, oficialmente hoy comienza la Semana Santa del año 2020, porque un día como hoy Jesús entraba en Jerusalén y la multitud lo aclamó como el Mesías, agitando palmas y ramos de olivo. Pero hoy la celebración será diferente. Hoy no se puede ir a Misa, y por lo tanto hoy no podemos llevar a casa los ramos vendecidos, hoy no estrenaremos alguna prenda de ropa para ir a ver la procesión de la Borriquita...hoy nos seguiremos quedando en casa.
Pero lejos de ponernos tristes...nos metemos en la cocina a hacer algún dulce típico de éstas fechas. Los dulces siempre animan, ¿no? y si lo unimos a tradiciones...pues parece que saben mejor, porque es cómo esperar ésta fecha para poder comerlos y la espera hace que le tengamos más ganas, por lo menos a mi me pasa.
Pues en ésta ocasión os traigo unos roscos fritos con la receta de mi suegra, sí una receta de las que sí o sí he tenido que adaptar y me ha costado mucho elaborar, porque a la pregunta de ¿suegra, cuántos gramos de harina? la respuesta era..."pues tú vas echando hasta que admita, como 2 puñados gordos"...a la pregunta ¿"sue" cuántos gramos de azúcar? la respuesta era..pues según te gusten de dulzor, a mi ya sabes que no me gustan muy dulces; a la pregunta de ¿cuánta levadura? la repuesta era..."pues un puñaico"...jajaja así todo, bueno no, que lo que me quedó claro era que tenía que echarle "2 huevos" (en todos los sentidos jejeje)
Así que allá va mi receta con gramos y unidades...espero que mi suegra me dé el visto bueno. Gracias por compartir tu receta, Carmela la del Cano. 



INGREDIENTES:
Para unos 12 roscos

  • 2 Huevos XL o 3 huevos M 
  • 100 gr de azúcar o 5 cucharadas bien colmadas
  • 70ml de aceite suave o 7 cucharadas
  • 90 ml  de leche entera o 9 cucharadas
  • 2 gaseosillas El Tigre o 1 sobre de levadura tipo Royal
  • 550 gr de harina blanca normal aproximadamente
  • Raspadura de 1 limón
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo para rebozar
  • Azúcar para rebozar
  • aceite suave para freír

Ponemos en un cazo a infusionar la leche (ésto es opcional, pero a mi me gusta complicarme según mi suegra jeje) con una cáscara de limón y una rama de canela, es decir, se lleva la leche a ebullición y se deja que se enfríe. (Se puede hacer en un vaso en el microondas que es más cómodo).
En un bol ponemos los huevos y echamos  el azúcar batiendo bien para que se integre, puede ser con un tenedor o unas varillas. Después echamos la leche, el aceite, las gaseosillas y una cucharadita de canela en polvo, y removemos bien. Por otro lado mezclamos la harina con la levadura (si no tenemos gaseosillas) y la vamos echando removiendo hasta que la masa se vaya ligando. Tiene que quedar una masa un poco pegajosa, porque si no, luego los roscos quedan duros. 
Pasamos nuestra masa a una encimera limpia en la que untamos un poco de aceite al igual que en nuestras manos. La amasamos hasta que veamos que se ha quedado lisa, un poco, no hace falta demasiado y en un recipiente la dejamos reposar media hora tapándola con un trapo. Mientras, preparamos un bol con azúcar y canela y el aceite para freir.  
Para darle forma a nuestros roscos podemos usar varias formas, mi suegra coge una bolita de masa, hace un churrito, pega los extremos y luego le hace un corte por el medio, para que queden como dobles. Otra forma, es hacer 2 bolitas, unirlas y hacerles un agujero en medio (la que a mi me gusta) y por último estirar la masa y con un vaso y una taza de té hacer los cortes circulares (así quedan muy redondos pero un poco aplanados).
Ponemos un cazo o sartén honda con aceite suave y cuando esté caliente vamos echando nuestros roscos dándoles vueltas hasta que queden bien dorados. Los pasamos a un plato con papel absorbente y a continuación los rebozamos por una mezcla de azúcar y canela.

Y ya están listos, que mejor manera que pasar un Domingo de Ramos en casa, ¿verdad? 



viernes, 23 de agosto de 2019

Arroz con leche cremoso




El arroz con leche es un postre tradicional de la cocina española, sencillo de elaborar y a su vez delicioso. Fijaos si es sencillo que hasta los "guiris" que han estado de beca Erasmus por España, lo pueden hacer a sus familiares cuando estén ya por casa. Y es lo que he hecho yo... que tras haber terminado mi (pseudo) beca Erasmus, me he marcado este postrecito para tener bien contenta a la familia, jejeje.
Y es que este curso escolar he estado trabajando en Sevilla, pero para algunos... he estado de beca Erasmus jijiji. Me fui apenada, la verdad, dejaba a mi familia en casa y yo me iba a 485 km aproximadamente a trabajar, pero...volviendo la vista atrás, ha sido un año extraordinario. He trabajado en un IES que me ha dado la oportunidad de aprender de lleno lo que es la educación social y me ha encantado, de la mano de un equipo de trabajo maravilloso, profesionales como la copa de un pino y sevillanos y sevillanas (algunos de adopción) que me han enseñado y además me han arropado como una más de su familia...a mis compis del IES Siglo XXI...siempre os llevaré en mi corazón; mis chicas del siglo XXI: ¡os quiero!.
Además he estado en la EOI de Mairena estudiando el b2 de inglés (siiiii, aun sigo en el empeño) y aquí también he conocido gente super maja, como mi compi de batallas, que no sé que habría hecho sin sus ánimos. 
Y todos los fines de semana, viajando de Sevilla a Almería y  viceversa me han dado la oportunidad de pasar 4 horitas en coche con gente super maja, compartiendo experiencias, risas, confidencias...toda una aventura que sin duda tampoco olvidaré, así que un abrazo a mis compis de viaje.
Y ésta "beca Erasmus", sin ti Mª del Mar, no hubiese sido lo mismo, nos hemos acompañado en momentos en los que tú y yo eramos familia, hemos reído como si tuviésemos la edad del pavo, hemos llorado por añoranza, hemos descubierto sitios, escenarios, eventos...y todo juntas. Cuánto me alegro de que aparecieras en mi vida, AMIGA.

Por eso... nunca juzgues sin conocer, primero vive, y después opina, porque cuando y donde menos te lo esperes... puedes encontrar un extra de felicidad. 

PD: Gracias Víctor, por estar al otro lado haciéndolo tan pero que tan bien como lo has hecho. Te quiero.



ARROZ CON LECHE CREMOSO

Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera fresca
  • 135 gr de arroz redondo (yo uso SOS especial postres y me encanta)
  • la piel de 1 naranja o 1 limón ( me gusta muy aromatizado)
  • 1 palo de canela
  • 1 pellizco de sal
  • 150 gr de azúcar
  • 45 gr de mantequilla sin sal
  • canela molida
Poner la leche a hervir con la canela , la pizca de sal y la piel de naranja . A continuación echar el arroz. Hervir durante 45 minutos a fuego medio y removiendo continuamente. Ahora es el momento de echar el azúcar y la mantequilla y removemos bien hasta integrar cociendo nuestro arroz con leche durante 10 minutos más.

Retiramos la canela y la piel de naranja y vertemos en una fuente o en tarritos individuales. Finalmente lo espolvoreamos con canela y dejamos enfriar . Ya solo nos queda disfrutar de este arroz con ese peculiar sabor a canela y cítricos, mejor si es en familia. 




lunes, 17 de diciembre de 2018

Natillas de galletas de canela




Mucho tiempo sin pasar por aquí, mucho tiempo sin disfrutar de éste pasatiempo,  de mi blog el que con tanto cariño puse en marcha para mi misma en primer lugar y para toda aquella persona que quisiera disfrutar conmigo. Éste hobby que me permite escribir, tomar fotografías y por supuesto...elaborar postres, algo importante en mi vida desde que era adolescente, un tiempo empleado en la cocina que me relaja, y me hace ser un ratito feliz.
Pero la vida no está compuesta siempre de ratitos felices, y hay ratitos muy amargos y difíciles que hacen que perdamos de vista el objetivo de la vida que es VIVIR. Y para mi vivir es llenarme de experiencias, por supuesto malas de las que se aprende, pero resaltar las buenas y como digo, convertirlas en ratitos felices, para cuando vas a dormir, cerrar los ojos y pensar...¡jolines ojalá viva muchos años más porque esta vida sólo la voy a vivir una vez y es una maravilla!
Y últimamente no duermo todo lo que quisiera y por tanto me falta hacer esa reflexión...hay que intentar buscar los ratitos felices y no acostarnos sólo pensando en los difíciles.
Pues en ello estoy...os prometo que le voy a poner empeño, y el primer ratito feliz... ya lo estoy viviendo, así que si me estás leyendo, gracias por compartirlo conmigo, espero que para ti también lo sea.
PD: Una de las propiedades de la canela, es disminuir la fatiga y mejorar el estado de ánimo.

INGREDIENTES: 

  • 700 ml de leche entera fresca
  • 4 huevos tamaño M
  • 120 gr de azúcar moreno
  • 1 ralladura de limón sin la parte blanca
  • 1 rama de canela
  • Canela para espolvorear
  • 1 vaina de vainilla (opcional)
  • 8 galletas de canela (Napolitanas)

Machacar las galletas convirtiéndolas en polvo,  ponerlas en una olla y añadirles los huevos, la leche, la vainilla, la corteza del limón y la rama de canela.  Mezclarlo todo con unas varillas y poner al fuego medio sin dejar de remover. A los 10 minutos aproximadamente comenzará a espesar  y a coger la consistencia propia de las natillas. Retirar del fuego y seguir removiendo durante 2 minutos mas para evitar la aparición de grumos.
Servir en copas individuales o cuencos y cuando estén frías espolvorear con la canela.





domingo, 20 de noviembre de 2016

Magdalenas





Magdalenas, o como diría mi hija Aitana, "Mandalenas". Pues aquí os dejo una receta infalible de estos pequeños bizcochos, que gustan lo mismo a mayores que a pequeños y que apetecen comer a cualquier hora, en el desayuno, como merienda o después de almorzar con un café , y la ventaja que tienen es que son muy fáciles de hacer, si sabes hacer un bizcocho, puedes hacer magdalenas y además solo necesitamos ingredientes que solemos tener en casa, y con ésta receta de Postreadicción siempre, siempre salen esponjosas y con el copete alto. El truco está en refrigerar la masa, y esto a priori puede echar para atrás, sobre todo si sois como yo un pelín impacientes, pero si en vez de meter la masa en el frigorífico, la metéis en el congelador, que ha sido lo que he hecho esta última vez, el resultado es igual de bueno, y sólo es media hora, y en éste tiempo pues aprovechas para comer algo de chocolate, leer un capítulo de un libro, por ejemplo "Sexo con amor es magia y si no, gimnasia", por cierto libro que os recomiendo, si queréis divertiros y pasar un buen rato leyendo, o recoger la cocina, en fin, que cada una/o que dedique la media hora de espera a lo que le sea más útil, jejeje.





MAGDALENAS

Ingredientes para 12 magdalenas:


  • 2 huevos
  • 180 gr de azúcar
  • 60 gr de leche entera
  • 170 gr de aceite de oliva
  • 210 gr de harina de trigo
  • 7 gr de levadura en polvo
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de canela
  • ralladura de limón o un chorrito de agua de azahar

Lo primero que haremos será batir los huevos con el azúcar hasta que nos quede una mezcla esponjosa y blanquecina (si es con amasadora a velocidad media), a continuación mezclamos la leche y el aceite y se lo añadimos a ésta mezcla. Por otro lado tamizamos la harina con la canela, la sal y la levadura y le incorporamos la ralladura de limón. Lo vertemos sobre la mezcla de huevos y azúcar y mezclamos a velocidad suave; una vez mezclado batimos ahora a velocidad alta durante 3 minutos. Tapamos la masa con un film y llevamos a la nevera durante 4 horas mínimo o metemos en el congelador durante media hora.
Ahora aprovecharemos para precalentar el horno a 210º C y preparar una bandeja para magdalenas con las capsulas, (si no tenemos esta bandeja de hornear magdalenas, podemos comprar capsulas desechables de aluminio y meter las capsulas aquí, ya que éstas aguantan el peso, de otra manera las capsulas se abren y las magdalenas no quedan altas).
Cuando saquemos la masa del congelador o frigorífico, volvemos a batir de manera enérgica durante 1 minuto para meter aire a la masa. Llenamos las capsulas 3/4 partes de su capacidad (yo uso una cuchara de servir helado ya que es la medida justa y resulta muy cómoda). Ponemos una media cucharada de azúcar blanquilla encima de cada magdalena y horneamos durante 18 o 20 minutos a 190ºC. Y ya tenemos listas nuestras magdalenas caseras, de verdad que merece la pena, el sabor es el tradicional y nada que ver con las compradas. ¡animaos a hacerlas! como os dije, la receta es infalible. Besitos.




domingo, 21 de septiembre de 2014

Milhojas de nata

 
 No le gusta el chocolate, ¡¡¡horror!!! ¿Cómo no puede gustarle el chocolate? algun@s ya habéis oído o leído sobre él, otr@s lo conocéis personalmente... porque hay pocas personas en el mundo a las que no les gusta el chocolate, ¿verdad? Y mira que venir a tocarme a mi una...¡a mi! ¡a una adicta al chocolate! En fin, pues que llevamos 20 años juntos, la mitad de su vida; si hacéis cálculos pues adivinaréis que acaba de entrar en el club, síiiiiii, en el club de los 40, y es por eso por lo que el postre elegido para homenajearle no podía llevar chocolate y tenían que ser sin duda MILHOJAS DE NATA, su postre favorito. Con una milhojas de nata ante sí, se vuelve expresivo, se relame, nombra a Dios, utiliza onomatopeyas, hace aspavientos, da saltitos de alegría e incluso sonríe, jejeje.
Y es que aun llevando la mitad de la vida junto a una persona, a veces crees que lo que a ti te gusta, a él le va a gustar, que lo que a ti interesa, a él le va a interesar, que lo que a ti te emociona, a él le va a emocionar...y no, aunque compartamos muchas cosas, no somos iguales y eso es genial, porque si no, menudo aburrimiento, ¿verdad?
Pues, un mes preparando su regalo sorpresa, (gracias a Mª José y a Oscar por ser cómplices y por hacernos sentir su casa como la nuestra como siempre desde hace 12 años), emocionada pensando que le iba a encantar, que lo íbamos a disfrutar juntos y llega el momento de darle las entradas del musical del Rey León y...¡chasco! Me dice que a él le hubiera gustado un musical con una música más actual, más marchosa... Claro, ¿quién podía pensar que a alguien no le haría ilusión ver el Musical más visto en España en los últimos años?, pues la respuesta es la misma que a la del chocolate, jejeje. Menos mal que todo se arregla con unas milhojas de nata, pero sobre todo con una fiesta sopetón sorpresa de los amig@s. Mil gracias a Alicia y Guillermo, Mª del Mar y Pepito, Loli y Jose y Julia y Jose por mejorar con creces la sospresa del Rey León, jejeje.
 
Pues a Víctor, mi marido, le dedico esta entrada, por su cuarenta cumpleaños y por ser tan original, jijiji. Te quiero.


 Nota: véase la cara de emoción
 
MILHOJAS DE NATA
  • 1 lámina de hojaldre
  • 250 ml de nata para montar (mínimo de grasa al 35%)
  • 100 de azúcar glas
  • azúcar glas y canela en polvo para decorar.
En primer lugar tenemos que enfriar el brick de nata en el frigorífico, así como el recipiente en el que la vamos a montar (si puede ser de acero, mejor).
El hojaldre puede comprarse listo y hacerlo según las instrucciones del fabricante (hay muchas marcas, pero a mi me gusta mucho la del Lidl) o bien hacerse de forma casera, aunque he de decir que es un poquito difícil; aún así en el siguiente enlace, os dejo una receta más fácil  y rápida que la habitual que probé a hacer del blog de "María Lunarillos", pincha aquí.
Una vez que tenemos horneado el hojaldre, lo dejamos enfriar y procedemos a montar la nata. Tiene que estar muy muy fría, así como el recipiente, como ya he comentado.
Podemos montar la nata con unas varillas eléctricas o con unas varillas manuales. Si las montamos a mano, cogerán más volumen y correremos menos riesgo de que se corte. Comenzar a batir y cuando empiece a volverse como textura crema, añadir el azúcar glas y continuar batiendo hasta que la nata quede espesa y firme.
Cortar el hojaldre a la medida deseada y poner una porción de nata. Cubrir con la otra parte de hojaldre y espolvorear azúcar glas y canela en polvo por encima. Y así de fácil es contentar a alguien que quieres. ;)

sábado, 12 de abril de 2014

Torrijas




Ya va oliendo a incienso, a velas, a limón y canela…va oliendo a Semana Santa. Se ven ropas de nazareno colgadas en las ventanas de las casas y por las noches se escucha a los costaleros ensayar en las calles. Pues sí, ya estamos en vísperas, y al margen de lo que la Semana Santa significa para los Católicos, son fechas de tradiciones, tradiciones como las procesiones que llenan las calles de todos los rincones de España. En mi afloran emociones y recuerdos...cuando en televisión veo y escucho a los legionarios cantarle al Cristo de la Buena Muerte en Málaga (me recordaban mis adoradas primas Maibi y Lourdes que eran ya 7 años sin ir), cierro los ojos y lo escucho cantar, con la cabeza muy erguida, los pies bien juntos y el cuerpo firme...rondándole lágrimas por las mejillas, y aunque es un sentimiento agridulce porque lo echo de menos... pienso en la suerte que tuve de tenerlo, en la suerte que tuve de tener un padre como Él.
También es época de reencuentros, de juntarnos los amigos y amigas de la pandilla en Tabernas, en el pueblo más bonito y famoso del mundo (según mi marido, jejeje).
Y como no, es época de hacer dulces, dulces de los que pasan de generación en generación. Yo es pensar en esta fecha e imaginarme "la olla roja" de mi suegra llena de roscos, los desayunos con torrijas, el chocolate de la tarde con la leche frita….vamos que como veis me pongo “tibia”.
Y claro, es que una es muy de tradiciones del país, y si la tradición manda que se han de comer dulces típicos desde antaño…pues una se los come.
Pues para no perder las tradiciones...he hecho unas torrijas de leche, uno de los dulces de Semana Santa que más me gustan y muy fácil de hacer.
 
 
TORRIJAS
  • 1 barra de pan de pueblo (que sea de miga prieta y dura)
  • Leche entera
  • Canela en rama
  • Canela molida
  • 1 corteza de un limón oloroso
  • Aceite de oliva
  • Huevos
  • Azúcar

Comprar un pan, dejar endurecer unos días y cuando esté duro, cortar rebanadas de un dedo de anchas. En un cazo poner 1 litro de leche a hervir con unas 8 cucharadas soperas de azúcar, la corteza del limón y 2 ramas de canela. Dejar enfriar. Cuando la leche esté fría, disponer las rebanadas de pan en una bandeja  y cubrir con la leche aromatizada. Dejar en remojo de 6 a 8 horas. (si la miga es prieta, el pan no se desmorona).
Transcurrido el tiempo, batir el huevo para rebozar las rebanadas y poner aceite de oliva a calentar. Cuando el aceite esté listo freír por ambos lados hasta que las rebanadas adquieran un color dorado.
Escurrir en papel de cocina el aceite sobrante y pasar por una mezcla de azúcar y canela. ¡Y listas para engullir!

Papá, te quiero.