viernes, 24 de enero de 2020

Galletas con trocitos de chocolate

Recuerdo perfectamente cuándo fue la primera vez que comí unas galletas de la marca Chips Ahoy!,esas galletas irresistibles, crujientes por fuera, blanditas por dentro y con trocitos de chocolate que son adictivas, porque lo son (por lo menos para mi). Las Chips Ahoy! salieron al mercado por primera vez en el año 1963, pero noooooo, no soy tan mayor, no fue éste año cuando las conocí.
Tenía yo sobre 22 años, o sea corría el año 1997 y me había ido a estudiar con mi amiga Irene a su casa, y claro, ya se sabe, los estudios dan muchas ganas de picar jejeje e Irene había comprado por primera vez éstas galletitas y no paramos hasta terminar el paquete. 
Mi amiga Irene siempre anda por ahí diciendo que a ella no le gusta el dulce, que a ver si publico recetas saladas, pero no hay mejor cocinera de recetas saladas que ella. Le gusta inventar, mezclar, innovar y siempre, siempre le sale todo riquísimo, así que amiga, o te montas tu propio blog de recetas saladas o te va a tocar hacer éstas galletitas que tan buenos recuerdos me traen de nuestra juventud. Y es que Irene y yo nos queremos desde nuestros 20 años que nos conocimos, siempre discutiendo por ver quién es más alta que la otra (por supuesto que soy yo), siempre la una al lado de la otra para divertirnos, para apoyarnos, para consolarnos, para aconsejarnos...hasta nos hicimos comadres par estrechar más si cabe nuestros lazos, jejeje y aunque ya vivimos en diferentes ciudades, y no nos vemos tanto como nos gustaría, nos queremos como hermanas.
Ya lo sabes... pero me gusta decírtelo: ¡te quiero amiga!


La receta es de Sandra Mangas de su libro "Chocolate"
INGREDIENTES:
  • 200 gr de azúcar moreno o panela
  • 175 gr de mantequilla sin sal fría y en daditos
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o vainilla en pasta
  • 300 gr de harina normal 
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 1 buen puñado de chips de chocolate o chocolate picado en trocitos
Lo primero que haremos será precalentar nuestro horno por arriba y abajo a 180ºC. Cogemos un recipiente y echamos todos los ingredientes, exceptos los trocitos de chocolate. Mezclamos bien y cuando esté todo integrado echamos el chocolate y lo repartimos bien por toda la masa.
Con nuestras manos, hacemos bolitas de masa y las ponemos en una bandeja de horno que habremos forrado con papel de hornear. Las aplastamos un poco y las ponemos separaditas, porque luego se expanden un poco y no queremos que se peguen ente sí.
Las doramos en el horno sobre unos 12 a 15 minutos y las sacamos dejándolas en la bandeja durante 5 minutos, pasado éste tiempo las ponemos sobre una rejilla con cuidado de no romperlas y las dejamos enfriar. 

Es una receta perfecta para hacer con los más peques de la casa, porque las pueden hacer con sus propias manos y luego les encantará comerlas y llevarlas al cole para desayunar. 


miércoles, 1 de enero de 2020

Roscos de vino




Pues ya estamos metidos en el nuevo año, 2020..., así casi sin darnos cuenta; hace nada estabamos celebrando por todo lo alto el cambio de siglo, y hoy el cambio, es de década. Pufffff, no te das cuenta de lo mayor que eres hasta que te pillas a ti misma diciendo en voz alta frases como "madre mía como pasa el tiempo", "es que el tiempo vuela",  "hace nada yo iba a fiestas de cotillón y hoy casi no llego a las uvas" jejejeje
Y la que sabe en mi familia de cambios de décadas y cambios de siglo, es mi TITA Victoria, que acaba de cumplir 90 años. Ella sí que ha vivido...y ha vivido y vive como me gustaría vivir a mi, vive dando ejemplo (sin pretenderlo, por supuesto) a todos los que la adoramos, a los que la quieren, a los que la aprecian, a los que la respetan...como dicen mis hijas: "es que la abuelita de Málaga es imposible que tenga 90 años " . Y no me gusta ser presuntuosa, pero en éste caso me gusta presumir de ella, de su vitalidad, de su educación, de su saber estar, de su sabiduría, su basta cultura popular, su sencillez, su bondad ,sus 
valores, su amabilidad...y no terminaría nunca porque es una de las personas que más admiro en mi vida y de las que más orgullosa me siento de tener, y si a su forma de ser se une a que es un pedacito de mi padre que me dejó en herencia, sólo puedo decirte: "TITA, te quiero hasta el cielo".
Y que mejor receta que unos roscos de vino típicos de Málaga que tanto me gustan y gustaban a mi padre para hablar de ti. Porque como revela la fotografía...los Borregos con alas existen. Así que gracias a la vida por otro año más a tu lado y por si a alguien le cabe duda...¡qué orgullosa estoy de ser una Borrega!


INGREDIENTES: 
  • 500 de harina de fuerza tostada
  • 250 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 125 ml de vino dulce (en mi caso Málaga Virgen)
  • 100 gr de azúcar glas
  • ralladura de 1/2 limón
  • 30 gr de sésamo tostado
  • 1 cucharada de canela
  • azúcar glas para rebozar

Lo primero precalentamos el horno arriba y abajo a 180º C. En una sartén ponemos a fuego medio la harina para tostarla (unos 15 minutos), moviendo continuamente para que no se queme.
Cuando esté fría la tamizamos y ponemos en un bol, hacemos un hueco en el centro en el que disponemos la manteca a temperatura ambiente, la ralladura de limón, el sésamo, la canela y el vino y removemos bien hasta que se integren todos los ingredientes. Nos llevamos la masa a la superficie de trabajo (enharinada previamente para que no se pegue)  y  amasamos bien hasta obtener una masa pegajosa pero bien ligada.
Estiramos con un rodillo (echamos un poco de harina arriba en la masa para que podamos deslizar el rodillo ) y dejamos con un grosor de unos 2 cm. Con un cortapastas redondo mediano hacemos el círculo de fuera y con uno más pequeño o una boquilla hacemos el agujero interior. Los ponemos en nuestra bandeja de horno y horneamos durante unos 25 minutos, Recién sacados con cuidado los rebozamos con azúcar glas y los ponemos sobre una rejilla. Una vez fríos los volvemos a emborrizar y ya tenemos nuestros roscos de vino caseros listos para comer, de verdad que aunque parezcan trabajosos, merece la pena echar el ratito porque el sabor es muy especial. 

PD: La receta está basada en la de mi admirada Mara de @masdulcequesalado, gracias por tus fantásticas recetas, paisana. 


domingo, 15 de diciembre de 2019

Mantecados


Otro año que llega la Navidad y el anuncio con la cancioncilla de "vuelve a casa vuelve...por Navidad" y a veces unos vuelven pero otros no volverán jamás, pero lo que sí vuelve es el sentimiento de echar de menos a nuestros seres queridos que no están para celebrarlo y a veces nos da, o me da el bajoncillo pensando en cómo pasar alegre éstas fechas  si es triste que ya no estén, pero ¿sabéis? me gusta pensar que la vida es así, que algunas personas se van para siempre, y otras no se van pero desaparecen de nuestras vidas porque por algún motivo nos alejamos, pero también vienen personas nuevas a nuestras vida, bebés, amigos que se consolidan como tal o incluso amigos que vuelven a a nuestras vidas tras estar alejados, y es que así es vivir, vivir es pasar etapas, experimentar cambios, crecer y centrarte en ser feliz con lo que tienes y si no, perseguir lo que quieres hasta conseguirlo. 
Y con mis nuevos amigos voy a compartir éstos mantecados, compartir ésta Navidad y las que vengan , disfrutar el tiempo que la vida nos quiera brindar juntos...Ana, Kica, Paco y Quinto, amigos de "fiebre del sábado noche", del "blablacar del cole" de nuestros peques, de parques infantiles, de  "sólo un ratico de playa hasta...el anochecer", de "no te preocupes que yo me llevo a las niñas al cumple y las recojo",de compartir los mejores palmeritas de chocolate del mundo (las de la confitería Virgen del Carmen)...en fin, papis que empiezan por ser conocidos del cole y que se convierten en AMIGOS de vida. 
Y os dejo la receta para que la hagáis y la compartáis con amigos, con familiares o con quien os de la gana, pero sobre todo, con quien os haga feliz hacerlo. ¡Feliz Navidad!



INGREDIENTES:

  • 500 gr de harina tostada 
  • 500 gr de harina normal
  • 600 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 500 gr de azúcar glas
  • 250 gr de almendra en granillo o molida
  • Sésamo tostado


Primero tostamos 500 gr de harina en una sartén, a fuego medio y removiendo continuamente con una cucharada de madera, hasta que se ponga un poco morenita y huela a tostada y no a cruda. La dejamos enfriar y la tamizamos (colamos con un colador para que se quede suelta y sin grumos). Precalentamos nuestro horno a 200ºC.
Mezclamos bien la manteca con el azúcar y después añadimos  las dos harinas tamizadas, por último le agregamos las almendras. Amasamos la masa y aplastando contra la superficie (éste paso me encanta, es súper relajante). Guardamos unos 30 minutos en el frigorífico y a continuación extendemos echando un poco de harina en la superficie o disponiendo sobre un papel de horno,  para que no se nos pegue . En último lugar estiramos con un rodillo hasta obtener una masa de unos 2 cm de grosor, cortamos con un cortapastas redondo y espolvoreamos el sésamo o ajonjolí por encima.
Disponemos en nuestra bandeja de horno y horneamos unos 12 minutos aproximadamente con el calor arriba y abajo, o bien hasta que veáis los mantecados doraditos. 
Los ponemos sobre una rejilla , con mucho cuidado porque se deshacen con facilidad y dejamos enfriar sobre una rejilla. 
Espero que no os parezca una receta complicada porque no lo es, y si nunca habéis probado los mantecados caseros, de verdad os digo que merece la pena hacerlos, si los haces, nunca más volverás a comprarlos...éso, o buscar una nuevo/a amigo/a que los haga y matas dos pájaros de un tiro, jajaja. 

PD: La receta es de mi "maestro Toni" de la Escuela de Hostelería de Almería...gracias-

jueves, 5 de diciembre de 2019

Besitos de coco




Los Besitos de Coco son un postre delicioso, que puedes hacer de manera rápida y fácil para sorprender a los tuyos en éstas fechas navideñas o en cualquier ocasión.
Son muy ligeros, dulces pero no demasiado y tienen ese toque exótico que le da el coco. Como ves, los ingredientes son muy fáciles de conseguir (en el Lidl venden el coco rallado en bolsitas a muy buen precio).
Y quien merece que le estemos dando besitos de coco o de cariño todo el tiempo es ella, mi cuñada Carmen Loli, porque es una mujer insuperable, una madre abnegada (de 3 niños, Carmen, Sergito  y Daniel) y entregada, una mujer con un coraje, una seguridad y una fuerza que no exagero si digo que es la única persona que conozco así, y quien la conoce sabe que no exagero. Siempre tiene buenas palabras para todo el mundo, siempre está dispuesta a hacer bien a los demás, y aunque la vida aparentemente  le pone continuamente trabas, yo creo que está tocada con una varita mágica y con ella hace milagros, como vivir feliz, hacer felices a los de su alrededor y hacer de los "dramas"...  anécdotas llenas de experiencias. 




INGREDIENTES:

  • 250 gr de coco
  • 140 gr de azúcar
  • 2 huevos
  • 1 ralladura de 1 limón


En primer lugar vamos a batir con unas varillas los huevos enérgicamente para airearlos y después le echaremos el azúcar la y ralladura de limón y batiremos de nuevo hasta conseguir una crema. 
El segundo paso es ir echando el coco poco a poco e ir mezclando con movimientos envolventes con una espátula o lengua hasta que quede bien integrado. Precalentamos el horno a 165ºC.
Dejamos la masa obtenida reposar unos 15 minutos para que el coco absorba bien y haremos bolitas con las manos que dispondremos en una bandeja de horno con papel para hornear.
Horneamos durante unos 15 minutos, hasta que las bolitas estén doradas.
Y así de sencillita es ésta receta, tan fácil que la ha hecho de manera íntegra mi hija de 11 años, así que...no pierdas tiempo y ponte manos a la obra en éstos días que seguro que tendrás un poquito más de tiempo libre. 


domingo, 24 de noviembre de 2019

Baklava


Han pasado 16 años desde que probé éste dulce tan rico en Turquía por primera vez, sí, 16 años ya,  lo cual me hace pensar que si hace tanto tiempo que visité un país tan bonito, diferente y con una repostería tan exquisita, es que me estoy haciendo mayor, jejeje. Turquía me brindó la experiencia de conocer una arquitectura monumental muy especial, una historia muy interesante, unos paisajes alucinantes (que síiiiiiiii que La Capadoccia es igualica a Guadix, jijiji) y conocer a nuestros amigos de Santander, que aun a pesar de la diferencia de edad con ellos, unos 20 años, disfrutamos junto a ellos de un viaje inolvidable y degustamos entre otros dulces la Baklava. Así que por vosotros ésta receta amigos: Amparito, Roberto, Mª Jesús y Juan Pablo...fue un placer conoceros.
Y un placer es el que vais a sentir al comer éste postre, ya que a pesar de que pueda parecer empalagoso por llevar almíbar, creedme que no lo es, es delicado, suave, intenso y dulce, y de verdad que es muy sencillo de hacer, y cuando lo hagáis, hacedlo acompañándolo de un té verde con menta y será una auténtica delicia. 
¡Ah! y si no habéis visitado Turquía, en concreto Estambul...os lo recomiendo, es una ciudad que te hace alucinar y sentir que estás en el cuento de "Las Mil y una Noche".




INGREDIENTES:

  • 12 láminas de pasta filo
  • 250 gr de pistachos pelados y sin sal
  • 100 gr de almendra cruda 
  • 100 gr de nueces
  • 100 gr de mantequilla sin sal
  • 100 gr de panela o azúcar moreno
  • 1 cucharada de canela molida
  • 1 cucharadita de nuez moscada molida
Para hacer el almíbar:
  • 100 gr de miel
  • 120 ml de agua
  • 1 corteza de un limón
  • 60 gr de azúcar blanca
  • zumo de medio limón
  • 1 vaina de vainilla 

Lo primero que haremos de todo será triturar los frutos secos, menos 50 gr de pistachos, los podremos en un bol y echaremos la panela, la canela y la nuez moscada y mezclaremos todo muy bien. Así de fácil tenemos nuestro riquísimo relleno. 
Por otro lado, vamos a derretir la mantequilla en el microondas. A continuación ponemos una lámina de pasta filo en nuestro molde y recortamos lo que nos sobra, así con todas las hojas para que queden justas. Se cortan fácilmente con unas tijeras de cocina. Pincelamos con mantequilla toda la hoja y ponemos 3 más con mantequilla en cada una de ellas, de tal modo que se quede en la base 4 hojas. Ponemos encima nuestra mitad del relleno y volvemos a hacer los mismo con 4 hojas más. Terminamos de echar nuestro relleno y tapamos con las últimas 4 hojas. Si tu paquete de hojas filo tiene menos, no te preocupes, las haces con las que tengas.
Es el momento de cortar las porciones, pasamos un cuchillo y hacemos cuadraditos o rombos y llevamos nuestra baklava al horno calentado a 180º durante 30 minutos, cuando esté doradita le ponemos papel de aluminio por encima y seguimos horneando 15 minutos más , así no se nos quemará la parte de arriba.
Mientras se hornea preparamos el almíbar, poniendo todos los ingredientes en un cazo y llevándolo a ebullición, dejaremos hervir unos 3 minutos sin dejar de mover. Retiramos la corteza del limón y la vaina de vainilla.
Sacamos la baklava del horno y bañamos con el almíbar. Repartimos los pistachos reservados por encima y ya tenemos listo éste delicioso dulce turco .
Ya sabes, no te olvides de acompañar con un té de hierbabuena...te aseguro que con éste postre vas a dejar a todos embelesados y con ganas de más. 

viernes, 23 de agosto de 2019

Arroz con leche cremoso




El arroz con leche es un postre tradicional de la cocina española, sencillo de elaborar y a su vez delicioso. Fijaos si es sencillo que hasta los "guiris" que han estado de beca Erasmus por España, lo pueden hacer a sus familiares cuando estén ya por casa. Y es lo que he hecho yo... que tras haber terminado mi (pseudo) beca Erasmus, me he marcado este postrecito para tener bien contenta a la familia, jejeje.
Y es que este curso escolar he estado trabajando en Sevilla, pero para algunos... he estado de beca Erasmus jijiji. Me fui apenada, la verdad, dejaba a mi familia en casa y yo me iba a 485 km aproximadamente a trabajar, pero...volviendo la vista atrás, ha sido un año extraordinario. He trabajado en un IES que me ha dado la oportunidad de aprender de lleno lo que es la educación social y me ha encantado, de la mano de un equipo de trabajo maravilloso, profesionales como la copa de un pino y sevillanos y sevillanas (algunos de adopción) que me han enseñado y además me han arropado como una más de su familia...a mis compis del IES Siglo XXI...siempre os llevaré en mi corazón; mis chicas del siglo XXI: ¡os quiero!.
Además he estado en la EOI de Mairena estudiando el b2 de inglés (siiiii, aun sigo en el empeño) y aquí también he conocido gente super maja, como mi compi de batallas, que no sé que habría hecho sin sus ánimos. 
Y todos los fines de semana, viajando de Sevilla a Almería y  viceversa me han dado la oportunidad de pasar 4 horitas en coche con gente super maja, compartiendo experiencias, risas, confidencias...toda una aventura que sin duda tampoco olvidaré, así que un abrazo a mis compis de viaje.
Y ésta "beca Erasmus", sin ti Mª del Mar, no hubiese sido lo mismo, nos hemos acompañado en momentos en los que tú y yo eramos familia, hemos reído como si tuviésemos la edad del pavo, hemos llorado por añoranza, hemos descubierto sitios, escenarios, eventos...y todo juntas. Cuánto me alegro de que aparecieras en mi vida, AMIGA.

Por eso... nunca juzgues sin conocer, primero vive, y después opina, porque cuando y donde menos te lo esperes... puedes encontrar un extra de felicidad. 

PD: Gracias Víctor, por estar al otro lado haciéndolo tan pero que tan bien como lo has hecho. Te quiero.



ARROZ CON LECHE CREMOSO

Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera fresca
  • 135 gr de arroz redondo (yo uso SOS especial postres y me encanta)
  • la piel de 1 naranja o 1 limón ( me gusta muy aromatizado)
  • 1 palo de canela
  • 1 pellizco de sal
  • 150 gr de azúcar
  • 45 gr de mantequilla sin sal
  • canela molida
Poner la leche a hervir con la canela , la pizca de sal y la piel de naranja . A continuación echar el arroz. Hervir durante 45 minutos a fuego medio y removiendo continuamente. Ahora es el momento de echar el azúcar y la mantequilla y removemos bien hasta integrar cociendo nuestro arroz con leche durante 10 minutos más.

Retiramos la canela y la piel de naranja y vertemos en una fuente o en tarritos individuales. Finalmente lo espolvoreamos con canela y dejamos enfriar . Ya solo nos queda disfrutar de este arroz con ese peculiar sabor a canela y cítricos, mejor si es en familia.