domingo, 5 de abril de 2020

Roscos fritos





Hoy es Domingo de Ramos, oficialmente hoy comienza la Semana Santa del año 2020, porque un día como hoy Jesús entraba en Jerusalén y la multitud lo aclamó como el Mesías, agitando palmas y ramos de olivo. Pero hoy la celebración será diferente. Hoy no se puede ir a Misa, y por lo tanto hoy no podemos llevar a casa los ramos vendecidos, hoy no estrenaremos alguna prenda de ropa para ir a ver la procesión de la Borriquita...hoy nos seguiremos quedando en casa.
Pero lejos de ponernos tristes...nos metemos en la cocina a hacer algún dulce típico de éstas fechas. Los dulces siempre animan, ¿no? y si lo unimos a tradiciones...pues parece que saben mejor, porque es cómo esperar ésta fecha para poder comerlos y la espera hace que le tengamos más ganas, por lo menos a mi me pasa.
Pues en ésta ocasión os traigo unos roscos fritos con la receta de mi suegra, sí una receta de las que sí o sí he tenido que adaptar y me ha costado mucho elaborar, porque a la pregunta de ¿suegra, cuántos gramos de harina? la respuesta era..."pues tú vas echando hasta que admita, como 2 puñados gordos"...a la pregunta ¿"sue" cuántos gramos de azúcar? la respuesta era..pues según te gusten de dulzor, a mi ya sabes que no me gustan muy dulces; a la pregunta de ¿cuánta levadura? la repuesta era..."pues un puñaico"...jajaja así todo, bueno no, que lo que me quedó claro era que tenía que echarle "2 huevos" (en todos los sentidos jejeje)
Así que allá va mi receta con gramos y unidades...espero que mi suegra me dé el visto bueno. Gracias por compartir tu receta, Carmela la del Cano. 



INGREDIENTES:
Para unos 12 roscos

  • 2 Huevos XL o 3 huevos M 
  • 100 gr de azúcar o 5 cucharadas bien colmadas
  • 70ml de aceite suave o 7 cucharadas
  • 90 ml  de leche entera o 9 cucharadas
  • 2 gaseosillas El Tigre o 1 sobre de levadura tipo Royal
  • 550 gr de harina blanca normal aproximadamente
  • Raspadura de 1 limón
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo para rebozar
  • Azúcar para rebozar
  • aceite suave para freír

Ponemos en un cazo a infusionar la leche (ésto es opcional, pero a mi me gusta complicarme según mi suegra jeje) con una cáscara de limón y una rama de canela, es decir, se lleva la leche a ebullición y se deja que se enfríe. (Se puede hacer en un vaso en el microondas que es más cómodo).
En un bol ponemos los huevos y echamos  el azúcar batiendo bien para que se integre, puede ser con un tenedor o unas varillas. Después echamos la leche, el aceite, las gaseosillas y una cucharadita de canela en polvo, y removemos bien. Por otro lado mezclamos la harina con la levadura (si no tenemos gaseosillas) y la vamos echando removiendo hasta que la masa se vaya ligando. Tiene que quedar una masa un poco pegajosa, porque si no, luego los roscos quedan duros. 
Pasamos nuestra masa a una encimera limpia en la que untamos un poco de aceite al igual que en nuestras manos. La amasamos hasta que veamos que se ha quedado lisa, un poco, no hace falta demasiado y en un recipiente la dejamos reposar media hora tapándola con un trapo. Mientras, preparamos un bol con azúcar y canela y el aceite para freir.  
Para darle forma a nuestros roscos podemos usar varias formas, mi suegra coge una bolita de masa, hace un churrito, pega los extremos y luego le hace un corte por el medio, para que queden como dobles. Otra forma, es hacer 2 bolitas, unirlas y hacerles un agujero en medio (la que a mi me gusta) y por último estirar la masa y con un vaso y una taza de té hacer los cortes circulares (así quedan muy redondos pero un poco aplanados).
Ponemos un cazo o sartén honda con aceite suave y cuando esté caliente vamos echando nuestros roscos dándoles vueltas hasta que queden bien dorados. Los pasamos a un plato con papel absorbente y a continuación los rebozamos por una mezcla de azúcar y canela.

Y ya están listos, que mejor manera que pasar un Domingo de Ramos en casa, ¿verdad? 



miércoles, 18 de marzo de 2020

Mikados negros y blancos



Esta receta es una receta hecha más que nunca para los peques de la casa, y es que la situación tan de película que estamos viviendo por el dichoso coronavirus, nos ha obligado como bien sabéis a quedarnos en casa. Ya en la entrada anterior reflexioné un poco sobre ésta situación, sobre lo positivo que debemos sacar de éste tiempo, pero la realidad es que el estar confinado en casa....no es nada fácil, y los peques tan acostumbrados a tener miles de actividades, de repente se ven sin un plan, sin su rutina diaria...y aunque afortunadamente la mayoría no siente miedo (bendita inocencia) , sí que se aburren con facilidad. 

Por ello, éstos mikados son perfectos, son como hacer una manualidad comestible ya que con la masa la trabajaremos como si fuese plastilina y después darle el baño con el chocolate es super divertido. Así que anotad bien y poneos manos a la obra...que el buen rato está asegurado y además están riquísimos.

INGREDIENTES:

  • 200 gr de harina normal
  • 40 ml de aceite de oliva suave
  • 35 gr de azúcar
  • 75 ml de agua
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 tableta de chocolate con leche postres
  • 1/2 tableta de chocolate blanco postres
  • Esencia de vainilla (opcional)
  • Aceite de girasol

Mezclamos la harina con la sal. A continuación añadimos el aceite, el agua, el azúcar, la vainilla (si le echamos) y removemos bien. En el mismo bol  integramos y pasamos a la encimera para amasar durante unos 3 a 5 minutos y formamos una bola.
Precalentamos el horno a 180ºC. Cogemos pequeñas porciones de masa y la vamos estirando (haciendo churritos como con la plastilina) haciéndola rodar,  intentando hacerlos lo más finos posible. Los disponemos en la bandeja del horno sobre papel y horneamos durante 15 minutos, o hasta que los veas doraditos. Después calentaremos el chocolate, poniéndolo en un bol con un chorrito de aceite de girasol y lo metemos en el microondas de 20 en 20 segundos hasta que se derrita. Mojaremos los palitos y los dispondremos sobre papel de horno para después refrigerarlos y que endurezca el chocolate. 
Y ya los tenemos listos, son divertidos de hacer y están muy ricos. 

Ánimo con la situación , que aunque es dura, por el desconocimiento, por la privacidad de relaciones sociales, familiares, por la prohibición de salir de casa, por ver cómo están muriendo personas a nuestro alrededor, ...debemos ser responsables y estamos demostrando que somos solidarios y pasará, saldremos de ésta y valoraremos todo aún más. Y pensad con cariño y admiración  en nuestros mayores, pues como dice mi tita Victoria..."Yo es la primera vez que vivo una pandemia, pero viví una guerra y fue muy triste y desoladora". 

La receta original la tomo prestada de Sugar Crown...¡gracias!

viernes, 13 de marzo de 2020

Vasitos de limón con galletas



Coronavirus (COVID-19)...A partir del lunes 16 de marzo, cierran los centros educativos, los comercios, bares..., lo que significa, lo sabemos, y lo principal, que tenemos que seguir las recomendaciones de los expertos y colaborar para frenar el virus con lo que implica salir de casa sólo para lo imprescindible.
Así que aprovecho la entrada para comentar una reflexión de un psicólogo, F. Morelli, que me llegó entre los cientos de whatsapp que estamos recibiendo sobre el tema, y es que además de cumplir con las medidas para  poder frenar el contagio siendo responsables, debemos sacar el lado positivo de todo ésto. El parón que nos ha obligado a dar "el bichito" ha hecho que la contaminación esté bajando y aunque se ha disparado el uso de mascarillas, afortunadamente el aire que respiramos es mejor. Que "el bichito" no entiende de razas, sexo, o clase social y a los que nos creíamos invencibles (países super desarollados), nos ha dado un bofetón de realidad y  nos damos cuenta de lo vulnerables que somos. "El bichito" nos ha hecho que frenemos en seco (mínimo durante 15 días) y dejemos de ir corriendo de un lado para  otro desde mayores a pequeños y hayamos desterrado en éstos días de nuestro vocabulario habitual la palabra "estrés"; que acostumbrados a dejar a nuestros hijos e hijas en instituciones desde bien pequeños para que "nos los críen" ahora los tenemos en casa obligándonos a ser FAMILIA, y que aunque el bichito nos fuerce a no tener contacto físico y a guardar las distancias, nos enseña que de ésta manera ayudamos y nos preocupamos por nuestro prójimo siendo más solidarios que nunca...así que aprovechad para disfrutar de los valores que realmente nos hacen ser persona y crecer y que desgraciadamente los dejamos de lado sin ni siquiera echarlos de menos.
Por tanto, es un momento perfecto para compartir tiempo con los nuestros, y qué mejor manera que preparando un postre facilito, ¿no creéis?



INGREDIENTES:


  • 3 huevos
  • 170 gr de azúcar
  • Una pizca de sal 
  • 100 ml de zumo de limón 
  • Ralladura de un limón
  • 60 gr de mantequilla sin sal
  • Galletas Lotus o Digestive
Ponemos en un cazo los huevos batidos, el azúcar, la sal, el zumo del limón, y la ralladura, lo mezclamos con unas varillas y lo ponemos a fuego medio-alto sin parar de remover hasta que comience a espesar.
A continuación añadimos la mantequilla, y mezclamos hasta que se integre bien.
Por otro lado, trituramos las galletas y las disponemos en el fondo de los vasitos, a los que añadiremos la crema de limón. Ahora sólo queda refrigerar y tendréis un postre fresquito, dulce pero con el toque ácido del limón...vitamina C a tope para contrarestar cualquier bichito que nos invada. 


jueves, 27 de febrero de 2020

Trufas de chocolate con leche


Me apasiona el chocolate (por si no os acordáis, jejeje) y las pasiones se dejan en herencia, ¿no creéis? pues eso he hecho yo, dejarle la pasión por el chocolate a mis hijas y... ¡les flipa! Además les encanta la repostería y ésta receta es de sus favoritas porque ni siquiera necesitan de mi supervisión, así que disfrute doble, por un lado hacerlas (éstas las han hecho ellas en su totalidad) y por otro lado, comerlas (han sido buenas y les han dado unas pocas a unos muy buenos amiguitos porque... no es cuestión de compartirlas con cualquiera, jejeje).
Y dejar a los hijos herencias es de las mejores sensaciones que hay en la vida, pero no hablo de herencias materiales, sino de herencia en valores, en recuerdos, en experiencias, en sensaciones, en pasiones...en definitiva enseñarlas a VIVIR, no sólo a respirar. Y es que a veces, como es mi situación en la actualidad, se toman decisiones que implican sacrificio no sólo por mi parte, sino también por la de ellas, como trabajar en otra ciudad y verlas solo los fines de semana, pero cuánto me enseñan cuando me dicen los domingos al despedirme que no esté triste porque saben que lo hago por ellas, o cuando como el otro día que entre ambas fabricaron un disfraz casero porque yo no estaba para poder ayudarlas para la fiesta del cole...así que chicas, sólo puedo deciros, que estoy muy orgullosa de que hagáis cosas vosotras sólas, porque eso significa que estáis aprendiendo a quereros, a ser autosuficientes, a valoraros y a confiar en vosotras mismas, y además de la pasión por el chocolate, creo que es lo mejor que os puedo dejar en herencia. Carla, Aitana...qué afortunada soy de ser vuestra mamá. ¡Os quiero hasta el cielo!


INGREDIENTES: (podéis doblar los ingredientes, seguro que os entran anssias de hacer más)

  • 200 gr de chocolate con leche para postres
  • 160 ml de nata para montar
  • 40 gr de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • Un chorrito de esencia de vainilla (opcional)
  • Cacao puro en polvo o fideos de chocolate

Troceamos el chocolate y la mantequilla. Ponemos la nata en un cazo, la sal y la vainilla y removemos. La llevamos a ebullición y  cuando esté lista la retiramos del fuego y añadimos el chocolate y la mantequilla y removemos de nuevo hasta que se deshagan por completo y se integren bien. Pasamos a un bol y lo dejamos enfriar en el frigorífico hasta que se endurezca para que podemos manejar la mezcla bien para formar bolitas. Después rebozamos en el cacao o en los fideos de chocolate, las ponemos en cápsulas (opcional), las metemos en el congelador, y se acabó. Las consumimos directamente del congelador porque así están mucho más ricas. 



viernes, 24 de enero de 2020

Galletas con trocitos de chocolate

Recuerdo perfectamente cuándo fue la primera vez que comí unas galletas de la marca Chips Ahoy!,esas galletas irresistibles, crujientes por fuera, blanditas por dentro y con trocitos de chocolate que son adictivas, porque lo son (por lo menos para mi). Las Chips Ahoy! salieron al mercado por primera vez en el año 1963, pero noooooo, no soy tan mayor, no fue éste año cuando las conocí.
Tenía yo sobre 22 años, o sea corría el año 1997 y me había ido a estudiar con mi amiga Irene a su casa, y claro, ya se sabe, los estudios dan muchas ganas de picar jejeje e Irene había comprado por primera vez éstas galletitas y no paramos hasta terminar el paquete. 
Mi amiga Irene siempre anda por ahí diciendo que a ella no le gusta el dulce, que a ver si publico recetas saladas, pero no hay mejor cocinera de recetas saladas que ella. Le gusta inventar, mezclar, innovar y siempre, siempre le sale todo riquísimo, así que amiga, o te montas tu propio blog de recetas saladas o te va a tocar hacer éstas galletitas que tan buenos recuerdos me traen de nuestra juventud. Y es que Irene y yo nos queremos desde nuestros 20 años que nos conocimos, siempre discutiendo por ver quién es más alta que la otra (por supuesto que soy yo), siempre la una al lado de la otra para divertirnos, para apoyarnos, para consolarnos, para aconsejarnos...hasta nos hicimos comadres par estrechar más si cabe nuestros lazos, jejeje y aunque ya vivimos en diferentes ciudades, y no nos vemos tanto como nos gustaría, nos queremos como hermanas.
Ya lo sabes... pero me gusta decírtelo: ¡te quiero amiga!


La receta es de Sandra Mangas de su libro "Chocolate"
INGREDIENTES:
  • 200 gr de azúcar moreno o panela
  • 175 gr de mantequilla sin sal fría y en daditos
  • 1 huevo L
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla o vainilla en pasta
  • 300 gr de harina normal 
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 1 buen puñado de chips de chocolate o chocolate picado en trocitos
Lo primero que haremos será precalentar nuestro horno por arriba y abajo a 180ºC. Cogemos un recipiente y echamos todos los ingredientes, exceptos los trocitos de chocolate. Mezclamos bien y cuando esté todo integrado echamos el chocolate y lo repartimos bien por toda la masa.
Con nuestras manos, hacemos bolitas de masa y las ponemos en una bandeja de horno que habremos forrado con papel de hornear. Las aplastamos un poco y las ponemos separaditas, porque luego se expanden un poco y no queremos que se peguen ente sí.
Las doramos en el horno sobre unos 12 a 15 minutos y las sacamos dejándolas en la bandeja durante 5 minutos, pasado éste tiempo las ponemos sobre una rejilla con cuidado de no romperlas y las dejamos enfriar. 

Es una receta perfecta para hacer con los más peques de la casa, porque las pueden hacer con sus propias manos y luego les encantará comerlas y llevarlas al cole para desayunar. 


miércoles, 1 de enero de 2020

Roscos de vino




Pues ya estamos metidos en el nuevo año, 2020..., así casi sin darnos cuenta; hace nada estabamos celebrando por todo lo alto el cambio de siglo, y hoy el cambio, es de década. Pufffff, no te das cuenta de lo mayor que eres hasta que te pillas a ti misma diciendo en voz alta frases como "madre mía como pasa el tiempo", "es que el tiempo vuela",  "hace nada yo iba a fiestas de cotillón y hoy casi no llego a las uvas" jejejeje
Y la que sabe en mi familia de cambios de décadas y cambios de siglo, es mi TITA Victoria, que acaba de cumplir 90 años. Ella sí que ha vivido...y ha vivido y vive como me gustaría vivir a mi, vive dando ejemplo (sin pretenderlo, por supuesto) a todos los que la adoramos, a los que la quieren, a los que la aprecian, a los que la respetan...como dicen mis hijas: "es que la abuelita de Málaga es imposible que tenga 90 años " . Y no me gusta ser presuntuosa, pero en éste caso me gusta presumir de ella, de su vitalidad, de su educación, de su saber estar, de su sabiduría, su basta cultura popular, su sencillez, su bondad ,sus 
valores, su amabilidad...y no terminaría nunca porque es una de las personas que más admiro en mi vida y de las que más orgullosa me siento de tener, y si a su forma de ser se une a que es un pedacito de mi padre que me dejó en herencia, sólo puedo decirte: "TITA, te quiero hasta el cielo".
Y que mejor receta que unos roscos de vino típicos de Málaga que tanto me gustan y gustaban a mi padre para hablar de ti. Porque como revela la fotografía...los Borregos con alas existen. Así que gracias a la vida por otro año más a tu lado y por si a alguien le cabe duda...¡qué orgullosa estoy de ser una Borrega!


INGREDIENTES: 
  • 500 de harina de fuerza tostada
  • 250 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 125 ml de vino dulce (en mi caso Málaga Virgen)
  • 100 gr de azúcar glas
  • ralladura de 1/2 limón
  • 30 gr de sésamo tostado
  • 1 cucharada de canela
  • azúcar glas para rebozar

Lo primero precalentamos el horno arriba y abajo a 180º C. En una sartén ponemos a fuego medio la harina para tostarla (unos 15 minutos), moviendo continuamente para que no se queme.
Cuando esté fría la tamizamos y ponemos en un bol, hacemos un hueco en el centro en el que disponemos la manteca a temperatura ambiente, la ralladura de limón, el sésamo, la canela y el vino y removemos bien hasta que se integren todos los ingredientes. Nos llevamos la masa a la superficie de trabajo (enharinada previamente para que no se pegue)  y  amasamos bien hasta obtener una masa pegajosa pero bien ligada.
Estiramos con un rodillo (echamos un poco de harina arriba en la masa para que podamos deslizar el rodillo ) y dejamos con un grosor de unos 2 cm. Con un cortapastas redondo mediano hacemos el círculo de fuera y con uno más pequeño o una boquilla hacemos el agujero interior. Los ponemos en nuestra bandeja de horno y horneamos durante unos 25 minutos, Recién sacados con cuidado los rebozamos con azúcar glas y los ponemos sobre una rejilla. Una vez fríos los volvemos a emborrizar y ya tenemos nuestros roscos de vino caseros listos para comer, de verdad que aunque parezcan trabajosos, merece la pena echar el ratito porque el sabor es muy especial. 

PD: La receta está basada en la de mi admirada Mara de @masdulcequesalado, gracias por tus fantásticas recetas, paisana.